La derrota de Racing Club ante Botafogo de Brasil por la Copa Sudamericana dejó más que un resultado negativo. El foco se trasladó rápidamente a Marcos Rojo, quien volvió a quedar en el centro de la polémica tras una situación que protagonizó segundos después del pitazo final en la cancha y que generó un fuerte rechazo entre los hinchas.
La caída 3-2 de Racing frente a Botafogo, consumada en los últimos minutos del encuentro, volvió a golpear al equipo dirigido por Gustavo Costas. El partido, disputado en el Cilindro de Avellaneda a puertas cerradas, correspondió a la segunda fecha del Grupo E y dejó a la "Academia" en una situación incómoda tanto en lo deportivo como en lo anímico.
El tanto decisivo de Danilo no solo selló el resultado, sino que profundizó una racha negativa: tres derrotas en los últimos cuatro encuentros. Sin embargo, lo que ocurrió después del pitazo final terminó generando aún más repercusión que el propio desarrollo del partido.
El gesto de Marcos Rojo que desató la polémica en Racing
Apenas terminó el encuentro, Rojo se dirigió al centro del campo para encontrarse con Cristian Medina, con quien compartió plantel en Boca Juniors. El defensor protagonizó un distendido intercambio entre risas que culminó con el clásico cambio de camisetas.
La escena contrastó fuertemente con el clima general: mientras varios jugadores de Racing mostraban frustración y abatimiento por la derrota, Rojo se mostraba relajado. Este contraste fue rápidamente percibido por los hinchas, que no tardaron en manifestar su enojo en redes sociales.
El contexto tampoco ayudó. La "Academia" venía de un resultado adverso y el equipo no había logrado capitalizar sus oportunidades durante el partido, lo que aumentó la sensibilidad del público frente a cualquier gesto fuera de lugar.
Un presente complicado para Rojo en Racing
El episodio no fue aislado, sino que se suma a una serie de situaciones que vienen deteriorando la imagen de Rojo dentro del club. Días antes, en el clásico frente a River Plate, el defensor tuvo una actuación muy cuestionada. En ese encuentro, cometió un error que derivó en un gol rival y posteriormente fue expulsado tras un golpe a Lucas Martínez Quarta. La sanción, acompañada por un informe arbitral severo, podría implicar varias fechas de suspensión.
Este rendimiento, sumado a su historial de lesiones y a su irregularidad en cancha, lo colocó en el centro de las críticas. El gesto tras el partido ante Botafogo terminó por intensificar el malestar de los hinchas.
Dentro del plantel y el cuerpo técnico, la situación tampoco pasa desapercibida. Si bien no hubo declaraciones públicas contundentes, puertas adentro el episodio generó incomodidad, especialmente por el momento deportivo que atraviesa el equipo.
La dirigencia, por su parte, tampoco parece dispuesta a sostener el vínculo más allá de lo necesario. El contrato de Rojo finaliza en junio de 2026, con una cláusula de extensión por seis meses que, a la luz del presente, difícilmente sea ejecutada.
Además, su contrato está condicionado a la cantidad de minutos jugados, una medida que ya reflejaba cierta cautela por parte del club debido a sus antecedentes físicos.
Un futuro abierto y posibles destinos
Mientras su continuidad en Racing se vuelve cada vez más incierta, el futuro de Rojo empieza a generar especulaciones. En el último mercado de pases, el defensor recibió sondeos de Inter Miami y Estudiantes de La Plata, club donde surgió como profesional.
Ambas opciones podrían reactivarse en los próximos meses, especialmente si la relación con el club y los hinchas no logra recomponerse. Hoy, todo indica que su ciclo en el conjunto de Avellaneda se encuentra cerca de cerrarse, ya que su conrato finaliza en junio del 2026.
