Eduardo "Chacho" Coudet está a punto de debutar como entrenador de River Plate, frente a Huracán como visitante. El director técnico de 51 años, que llegó desde Alavés de España, ya se hizo cargo del plantel profesional del "Millonario" y apuntará tanto a los torneos nacionales como a la Copa Sudamericana en su primera temporada de trabajo.
De acuerdo con la cuenta de X (ex Twitter) especializada de Guido Tejat - Astrotarot deportivo (@FutbolConAstros), el ex Rosario Central y Racing enderazará la situación al mando de la "Banda", pero no le alcanzará para ser campeón de la Sudamericana 2026. Así y todo, destacaron su personalidad positiva y concluyeron que el suyo "será un ciclo de 7 puntos".
El primer astrólogo que vaticinó cómo le irá a Coudet como DT de River: "Un ciclo de 7 puntos"
La característica más profunda de su carta, y es quizás por lo que River fue a buscarlo, es su estructura mental, el significado de eficiencia que maneja y su obsesión por el funcionamiento. Puede parecer impulsivo cuando habla o cuando reacciona, pero por dentro no está armado como un improvisado. Al contrario, su zona de confort es el orden, el método, la lógica y el rendimiento.
No le alcanza con transmitir energía, ya que también necesita que el equipo funcione de verdad. En otras palabras, lo que MÁS SE VE en él es la intensidad, pero lo que MÁS PESA en él es su necesidad de que todo tenga una utilidad concreta. Es la clase de DT que todo el tiempo está midiendo que sirve, que no sirve, que jugador suma, que jugador resta, si la idea que bajó al equipo se entendió, cual se debe modificar cuando empieza el partido para ganar en base al rival, etc. Un obsesivo del futbol, como bien dijo Stéfano Di Carlo.
Quedarse solo con la idea de que “es un técnico temperamental” es mirar solamente una cara de la moneda. La otra cara es que necesita que la estructura responda. Necesita que el equipo produzca algo real, tangible, y que sea competitivo. Eso hace que, detrás del personaje directo, extrovertido y entrador, estemos ante un DT calculador (en el buen sentido), que evalúa rendimientos, detecta fallas, patrones, observa conductas y decide a partir de lo que produce cada persona a su alrededor.
Toda gran virtud, tiene una gran debilidad. ¿Y cuál es la debilidad de una persona enfocada en el rendimiento? Choques y conflictos cuando el método no responde como él espera. El rendimiento toca el centro de su identidad profesional, por lo que necesita sentir que lo que dirige tiene forma, intensidad, respuesta, resultado. Cuando eso no aparece, se endurece, se vuelve inflexible, al punto de llevarlo hasta las ultimas consecuencias (Ej: Mineiro 2023 o Inter 2020).
Y acá aparece otro rasgo muy importante de su perfil. No es una persona que necesite que otros le digan cómo pensar futbolisticamente. Aunque por fuera dé la imagen de alguien visceral, en realidad hay una capa táctica e intelectual mucho más fuerte de lo que muchos creen. No toma decisiones por sensaciones. Tiene criterio, visión clara y mucha confianza en esa visión. En su mejor versión, eso lo vuelve un DT con personalidad, dirección y capacidad para cambiarle el ritmo al equipo. En su peor versión, puede volverlo rígido, testarudo, y menos permeable a lo que pueda decir la prensa y los directivos.
No lo veo como un mediador ni como un diplomático en el vestuario. Más bien necesita tener el liderazgo del equipo para trabajar bien. Necesita margen para definir, tocar las piezas, ordenar comportamientos e imponer su idea de juego. Caiga quien caiga. Analizando su RS, creo que 2026 será un buen año para él en lo personal y profesional y será reconocido por su trabajo, independientemente de los resultados en River. Mi consejo hacia él fue que debería tener cuidado con querer imponer demasiado rápido sus ideas y sobre todo, evitar malentendidos con sus superiores o la prensa.
DEBUT: Ascendente escorpiano. Mismo ascendente que el ciclo Oldrá en Instituto. Ciclo intenso, exigente, emocionalmente cargado y con la necesidad de mostrar resultados desde el inicio. El ciclo se define por la propuesta futbolistica, la generación de juego y la forma en la que el equipo se expresa deportivamente. Capacidad ofensiva. Creatividad. Desequilibrio. No puede esconderse detrás de ideas. Es blanco o negro. Todo o nada. O River vuelve a tener alma futbolistica o Coudet dejará el equipo. Hay material para lograr resultados. LA COMUNICACIÓN SERÁ FUNDAMENTAL PARA EL ÉXITO DEL CICLO. Cada decisión será ponderada. El entorno analiza todo y el DT solo se sostiene a través de acciones, no solo carisma. No habrá demasiado margen para errores en las formas. Proceso de transformación muy importante en River con su llegada, mucha depuración y recambio de jugadores. Muchas cosas deben morir para que algo nuevo (y mejor) nazca. Pero llegar ahí no será fácil.
La carta del ciclo muestra mucha tensión entre dos grandes configuraciones: una parte de esta carta nos habla de que hay voluntad de devolverle al equipo juego, agresividad ofensiva e identidad, pero al mismo tiempo en otra parte de esta carta aparece una dificultad igual de grande para volver todo eso estable y confiable en el día a día. Eso significa que River puede dar señales rápidas de mejora futbolística. Puede verse un equipo más vivo, más suelto, más protagonista, con mayor intención de atacar y de imponer condiciones. Pero una cosa es que aparezca la idea, y otra muy distinta es que esa idea quede consolidada y no dependa de rachas.
Detrás del proceso hay método. No parece un ciclo improvisado. La carta muestra convicción, doctrina y una ambición grande. Hay una visión de fondo y también una mirada que excede lo local, como si el proceso necesitara validarse en escenarios más pesados y no solo en el campeonato argentino.
¿Le alcanza para ganar la Sudamericana? A mi criterio no. El problema es que el reconocimiento público no aparece regalado. La carta del ciclo no marca paciencia ni crédito ilimitado. Al contrario, marca examen constante. Entonces, aunque el equipo mejore, cada bache, cada desorden y cada tropiezo se va a amplificar bastante.
Con la gente puede pasar algo muy puntual: si River recupera una forma reconocible de jugar, el entusiasmo puede crecer rápido porque hay materia para conectar desde lo futbolístico. Pero si la idea no logra sostenerse, ese mismo entusiasmo puede transformarse igual de rápido en exigencia, impaciencia y crítica. Hay apoyo si hay respuesta visible por parte del equipo.
