Insólita situación en el Australian Open: pensó que había ganado, olvidó una regla y perdió

Un jugador festejó pensando que había ganado, se olvidó uan regla clave y quedó eliminado del Australian Open.

14 de enero, 2026 | 15.20

El tenis suele ofrecer finales dramáticos, pero lo ocurrido en la fase de clasificación del Australian Open 2026 superó cualquier guion imaginable. Sebastian Ofner creyó haber ganado su partido y celebró en la cancha, sin advertir que había olvidado una regla clave del reglamento. El desconcierto le costó caro: el partido continuó y terminó perdiéndolo de manera increíble, en una escena que ya dio la vuelta al mundo.

La situación se produjo durante la segunda ronda de la qualy del Australian Open, el primer Grand Slam de la temporada, en las canchas del Melbourne Park. Ofner, tenista austríaco de 29 años, disputaba un encuentro parejo frente al estadounidense Nishesh Basavareddy, un jugador de 20 años y ubicado fuera del Top 200 del ranking mundial.

El partido llegó al tercer set y se definió en un tiebreak. Allí, Ofner tomó una ventaja aplastante: se colocó 7-1 y pensó que ya había ganado el encuentro. Tras un error no forzado de su rival, el austríaco levantó los brazos, apretó los puños y caminó hacia la red convencido de que había asegurado su clasificación.

La regla del tenis que Ofner olvidó en el momento decisivo

La confusión se produjo por un detalle reglamentario fundamental. Desde 2022, los torneos de Grand Slam unificaron el sistema del desempate largo en el set definitivo. A diferencia de los tiebreak tradicionales, el partido no se define al llegar a siete puntos, sino a diez, siempre con una diferencia mínima de dos.

El juez de silla interrumpió el festejo y le recordó a Ofner que el encuentro no había terminado. El austríaco debía seguir jugando. El anuncio cayó como un balde de agua fría: el propio umpire había informado antes del inicio del partido que el tiebreak decisivo se disputaría bajo esa modalidad, como ocurre en todos los cuadros principales y de clasificación de los Grand Slams.

El impacto psicológico fue inmediato y visible. La expresión de Ofner cambió por completo. De sentirse ganador pasó a tener que recomponerse mentalmente para volver a competir en un contexto de máxima presión, con la ventaja emocional completamente diluida.

Basavareddy, que parecía derrotado tras ceder seis puntos consecutivos, encontró una oportunidad inesperada. Aprovechó el error de su rival, recuperó confianza y logró igualar el marcador en ocho. Desde ese momento, el partido se transformó en una batalla punto a punto, cargada de tensión y nervios.

Un tiebreak interminable y un final dramático

El desenlace fue tan ajustado como intenso. Ofner dispuso de dos match points, uno de ellos con su servicio cuando estaba 11-10 arriba. Basavareddy, por su parte, también tuvo una chance de cerrar el encuentro con el 9-8 a su favor.

Finalmente, el estadounidense logró imponer su temple. Forzó a Ofner a retroceder, leyó bien la jugada y definió con una volea corta que selló el triunfo por 13-11 en el tiebreak y 4-6, 6-4 y 7-6 en el marcador final. Tras la última pelota, Basavareddy celebró con un gesto elocuente: manos al cuello y un grito de desahogo que reflejó la magnitud del momento.

El video viral y la reacción del Australian Open

La escena no tardó en explotar en redes sociales. La cuenta oficial del Australian Open publicó el video del episodio con una frase irónica que resumió lo ocurrido: “Cuando tu cerebro anuncia el punto de partido antes que el árbitro…”. En cuestión de minutos, la jugada se volvió viral y fue replicada por medios y fanáticos del tenis de todo el mundo, convirtiéndose en una de las imágenes más insólitas del torneo, incluso antes del inicio del cuadro principal.