El Banco Central reconoció este jueves cuánto pagó de intereses por el swap de monedas acordado con el Tesoro de los Estados Unidos y dejó al mismo tiempo nuevas señales sobre cómo logró devolver esos fondos antes de fin de año. La información apareció en los estados contables correspondientes al ejercicio 2025 y volvió a poner en primer plano el creciente nivel de dependencia financiera del Gobierno respecto de organismos internacionales y líneas de crédito externas para sostener la estabilidad cambiaria. Los documentos contables dan cuenta de casi 18 millones de dólares pagados en concepto de interés al gobierno de Donald Trump.
Según detalló la autoridad monetaria, durante el cuarto trimestre del año pasado activó un tramo por 2.500 millones de dólares del acuerdo firmado con el Departamento del Tesoro estadounidense y pagó intereses por 17,7 millones de dólares por esa operatoria. Aunque el Gobierno había celebrado en su momento el respaldo político de Washington como una muestra de confianza internacional hacia Javier Milei, los balances del Central ahora muestran el costo concreto que implicó ese salvataje financiero y revelan además que la devolución de los fondos se habría realizado mediante nueva deuda tomada con el Banco Internacional de Pagos (BIS).
El dato aparece en un contexto donde el Ejecutivo busca sostener un esquema cambiario apoyado en financiamiento externo, compras de reservas y asistencia de organismos internacionales, mientras continúan las dificultades para acumular dólares genuinos provenientes del superávit comercial o de inversiones productivas de largo plazo.
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En el informe presentado este jueves, el Banco Central recordó que el 18 de octubre de 2025 firmó un “acuerdo de estabilización cambiaria” con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos por hasta 20.000 millones de dólares. Sin embargo, aclaró que sólo se activó un tramo de 2.500 millones durante el último trimestre del año y que esa asistencia fue cancelada antes del cierre del ejercicio.
“El monto del swap de monedas, en el marco del acuerdo antes mencionado, ascendió a 2.500.000 dólares . Los intereses pagados por esta operatoria ascendieron a 17.743.000 dólares”, precisó el BCRA en sus estados contables. La entidad aclaró además que las cifras estaban expresadas en miles.
La revelación no es menor, tomando en cuenta que hasta ahora ni el Gobierno argentino ni el Tesoro estadounidense habían informado públicamente cuánto había costado el préstamo en términos financieros. El acuerdo había sido anunciado en octubre, pocas horas después del respaldo electoral obtenido por Milei en las elecciones legislativas, y rápidamente fue presentado por el oficialismo como una señal de apoyo geopolítico de la administración de Donald Trump hacia el rumbo económico argentino.
Los propios estados contables del Central dejaron además pistas sobre el mecanismo utilizado para cancelar la asistencia estadounidense. Al cierre de 2025, la autoridad monetaria informó facilidades crediticias con el Banco Internacional de Pagos por 3,648 billones de pesos, equivalentes aproximadamente a 2.500 millones de dólares al tipo de cambio de ese momento. La coincidencia de montos refuerza la hipótesis de que el swap con Estados Unidos fue cancelado mediante un nuevo préstamo del BIS.
La maniobra ya había sido anticipada por analistas a comienzos de este año, cuando el Tesoro estadounidense y el Banco Central confirmaron oficialmente que Argentina había devuelto los fondos utilizados del swap. En ese momento, distintos especialistas advertían que la operación no implicaba una cancelación genuina mediante acumulación de reservas propias, sino un reemplazo de deuda por otra fuente de financiamiento internacional. Es decir, el Gobierno tomó asistencia del Tesoro norteamericano para reforzar reservas y posteriormente habría utilizado un crédito del BIS para devolver esos fondos, en una dinámica de refinanciación permanente que muestra hasta qué punto la estabilidad financiera depende del acceso continuo a nuevas líneas de financiamiento externo.
En enero, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, había celebrado públicamente la devolución anticipada de los fondos. “Me complace anunciar que, como reflejo de su fortalecida posición financiera, Argentina ha reembolsado rápida y completamente su limitada disposición del mecanismo de swap con Estados Unidos, de tal manera que el Fondo de Estabilización Cambiaria actualmente no tiene pesos”, señaló a través de redes sociales.
Pero además del respaldo político, desde Washington también remarcaron el beneficio económico que obtuvo Estados Unidos con la operación. El propio Bessent sostuvo que el acuerdo permitió “generar decenas de millones en ganancias para los estadounidenses”, una afirmación que ahora encuentra correlato concreto en los casi 18 millones de dólares de intereses reconocidos por el Banco Central argentino.
