En medio de la tormenta financiera preelectoral y de un desplome de la actividad, la deuda externa de las empresas tocó un nuevo récord durante el tercer trimestre de 2025 para alcanzar un tope de 116.000 millones de dólares, principalmente por el crecimiento de la deuda por exportaciones.
Así lo mostró el informe sobre Deuda Externa Privada que el Banco Central publicó este jueves. En concreto, al 30 de septiembre pasado la deuda de las empresas argentinas totalizó 116.847 millones de dólares, lo que implica un aumento trimestral de 7.300 millones de dólares. Se trata de la cifra más alta desde al menos el último trimestre de 2017, y la cuarda suba timestral seguida durante el gobierno de Javier Milei.
La deuda por importaciones fue la más importante en términos de stock, con un total de 39.000 millones de dólares. Se trata de un síntoma de la falta de acumulación de reservas en el BCRA, que lleva a atrasos en el giro de dólares de la entidad monetaria hacia las empresas.
Sin embargo, prácticamente todo el aumento de la deuda externa privada, respecto al trimestre previo, se explica por la suba de la deuda por exportación de bienes. Es decir, la que se genera cuando un comprador desde el exterior le adelanta los pagos a la empresa argentina, pero esta todavía no exportó lo comprometido.
El informe del BCRA explicó que "el aumento en este tipo de deuda se explicó por el impacto del Decreto 682/25, mediante el cual se fijó en 0% la alícuota de los derechos de exportación de granos y carnes para aquellos que liquidaran al menos el 90% de las divisas dentro de los tres días hábiles de efectuada la DJVE correspondiente. Esto motivó ingresos extraordinarios por anticipos y prefinanciaciones de exportaciones durante los últimos días de septiembre".
En otras palabras, el DNU de retenciones cero (de finales de septiembre) generó que las empresas se apuren a liquidar los dólares para aprovechar ese beneficio, pero para eso tuvieron que pedir antes un anticipo de esas divisas a los compradores, aun cuando todavía no habían exportado el grano, lo que generó el aumento de la deuda. De hecho, a nivel sectorial, el sector de “Elaboración de productos alimenticios” fue el de mayor suba en el trimestre, con 4.843 millones de dólares de aumento en total.
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La caída del actividad y el aumento de la deuda por créditos
Aun así, eso no lo explica todo. El siguiente sector en el que más aumento la deuda por exportación fue el del "Comercio al por mayor (excepto automóviles)", que tuvo una suba trimestral del 625 millones de dólares y que incluye a las exportaciones manufactureras.
Esta última cifra se enmarca en los vaivenes de la actividad económica durante el tercer trimestre de 2025, que marcó el EMAE del Indec. Si bien, finalmente, el PBI creció en ese perído y se evitó la recesión técnica, el sector industrial cayó en cada uno de los tres meses, y fue el de más tracción negativa en el índice final.
Por otro lado, el segundo tipo de deuda que más aumentó fue la de "préstamos financieros", que tuvo un stock total de 29.581 millones de dólares y un incremento de 2.401 millones de dólares respecto al trimestre previo. Lo más grave es que esta suba del stock de esta deuda se dio en el contexto de un fuerte aumento de las tasas de los créditos productivos, en medio del intento del Gobierno de contener la suba de la inflación antes de las elecciones.
Así, las empresas que hayan tenido que endeudarse por préstamos financieros lo hicieron, probablemente, por estar atravesando una situación límite, por lo que la suba de este tipo de deuda supone un peligroso incremento de la insostenibilidad de los vencimientos que deben afrontar. No es solo una tendencia abstracta. Desde la asunción de Milei hasta agosto pasado, habían cerrado 19.164 empresas, según un informe del CEPA, a razón de 30 firmas por día.
