La construcción volvió a terreno negativo luego de un corto período de recuperación, con indicadores que reflejan una actividad todavía condicionada por la baja inversión, la evolución de la obra pública y la falta de mayor dinamismo en la demanda privada. El informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) correspondiente a junio de 2026 registró una caída mensual del indicador que mide la actividad del sector y mostró que las expectativas empresarias continúan marcadas por la cautela.
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró en junio una suba interanual del 4 por ciento y acumuló un crecimiento del 2,8 por ciento durante los primeros seis meses del año respecto del mismo período de 2025. Sin embargo, al observar la evolución mensual, la construcción volvió a perder impulso: la serie desestacionalizada mostró una baja del 4,1 por ciento frente a mayo, mientras que la tendencia-ciclo cayó 0,1 por ciento.
El dato expone una recuperación que todavía no logra consolidarse. La comparación interanual parte de una base baja luego de la fuerte contracción que atravesó el sector, especialmente desde fines de 2023, cuando el ajuste del gasto público y la paralización de numerosas obras modificaron el escenario para empresas constructoras, proveedores y trabajadores.
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Los materiales vinculados con el ritmo de obra registraron retrocesos. El consumo aparente de asfalto cayó 17,1 por ciento interanual, los mosaicos graníticos y calcáreos bajaron 13,6 por ciento, los pisos y revestimientos cerámicos retrocedieron 3,4 por ciento y el cemento portland disminuyó 1,2 por ciento.
El cemento, uno de los insumos más asociados al nivel de actividad de la construcción, acumuló además una baja del 2,6 por ciento durante los primeros seis meses del año respecto del mismo período de 2025. También se registraron caídas acumuladas en ladrillos huecos (-3,7 por ciento), mosaicos graníticos y calcáreos (-8,6 por ciento), pisos y revestimientos cerámicos (-9,5 por ciento) y yeso (-9,6 por ciento).
Según el INDEC, los puestos de trabajo asalariados registrados en la construcción privada alcanzaron 377.438 en mayo de 2026, con una suba del 0,8 por ciento respecto del mismo mes del año anterior y también un incremento acumulado del 0,8 por ciento entre enero y mayo.
El nivel de empleo, sin embargo, permanece lejos del dinamismo observado en otros períodos de expansión del sector. La construcción tiene una fuerte capacidad de absorción de mano de obra y funciona como un termómetro de la inversión, por lo que una recuperación lenta impacta sobre la generación de puestos laborales y sobre una amplia cadena de actividades vinculadas.
Otro de los indicadores que muestran las dificultades del sector aparece en los permisos de edificación. La superficie autorizada en una muestra representativa de 246 municipios cayó 6,1 por ciento en mayo frente al mismo mes de 2025, aunque el acumulado de los primeros cinco meses mostró una mejora del 4,5 por ciento interanual.
Lo que se espera
La encuesta cualitativa del INDEC, realizada entre grandes empresas constructoras, mostró expectativas desfavorables para el período julio-septiembre de 2026. Entre las compañías dedicadas principalmente a obras privadas, el 71,1 por ciento estimó que la actividad no tendrá cambios, mientras que un 16,8 por ciento previó una disminución y apenas un 12,1 por ciento proyectó una mejora.
En el segmento de empresas vinculadas principalmente con la obra pública, la percepción fue todavía más negativa. El 52,8 por ciento consideró que la actividad no variará durante los próximos tres meses, el 29,2 por ciento anticipó una caída y el 18 por ciento esperaba un aumento.
Entre los motivos señalados por las empresas que prevén una reducción de la actividad aparecen factores vinculados al escenario macroeconómico. En el caso de la obra privada, las principales causas mencionadas fueron la caída de la actividad económica, con 27,5 por ciento de las respuestas, y los altos costos de construcción, con 22,5 por ciento. Para las firmas relacionadas con obra pública, la caída de la actividad económica concentró el 23,3 por ciento de las respuestas.
El crédito aparece como otro de los puntos señalados por las empresas. Entre las políticas que podrían incentivar al sector, las firmas privadas ubicaron en primer lugar las medidas vinculadas con las cargas fiscales, con 23,5 por ciento, y los créditos para la construcción, con 21,6 por ciento. Las compañías dedicadas a obra pública mencionaron principalmente los créditos para la construcción, con 24,8 por ciento, y las políticas fiscales, con 22,5 por ciento.
La expectativa sobre el empleo para los próximos meses también refleja prudencia. Entre las empresas de obra privada, el 75,5 por ciento estimó que la cantidad de personal ocupado no cambiará, mientras que el 16 por ciento proyectó una disminución. En las empresas vinculadas con obra pública, el 28,4 por ciento anticipó una reducción del empleo y el 15,9 por ciento esperaba una suba.
