El Gobierno intervino en el mercado oficial de cambios para contener la suba del precio del dólar, con venta de bonos atados al valor del dólar oficial y otros instrumentos, que se registraba a mitad de la rueda y logró revertir la tendencia y dar lugar a una nueva compra de divisas del Banco Central que acumula 1.017 millones de dólares en el mes.
Los bonos, en tanto, operaron con subas de hasta 1% que permitió reducir el Riesgo País a 514 puntos, aunque todavía necesitan subir en promedio 10% para entrar en el rango que le permita a la gestión del presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo pensar en una nueva emisión de deuda en el mercado local o volver a los mercados internacionales.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
La recuperación se extendió a la acciones que cotizan en el mercado porteño y el índice Merval de las empresas líderes subió 0,7% medido en dólares y 1,2% medido en pesos, mientras los ADR de las empresas locales que cotizan en Wall Street operaron mixtos, con mayoría de alzas.
El dólar arrancó la jornada demandado ante la menor oferta que provino de los exportadores y de la liquidación obligatoria de la deuda que toman las empresas y en las primeras horas de operaciones alcanzó el pico de 1442 pesos por unidad, cuando el mercado empezó a notar la intervención oficial.
Se estima que el Gobierno vendió divisas en forma abierta en el mercado oficial y en paralelo colocó bonos atados al dólar oficial, los denominados dólar link, y absorbió pesos por otras vías, todos instrumentos destinados a restar liquidez al mercado y evitar que presionen sobre la divisa.
Con esas intervenciones el equipo económico logró frenar el alza y revertir parcialmente, hasta un cierre que se ubicó en 1.437,5 pesos (frente a una apertura de 1433 pesos) aunque todavía se ubica lejos de los máximos del mes, cuando arrancó el año a 1.475 pesos.
La absorción de pesos dio lugar a que el Banco Central entrara como comprador al mercado, donde se llevó 39 millones de dólares y le permitió alcanzar los 1.017,5 millones a lo largo del mes.
El saldo del BCRA, sin embargo, sigue siendo negativo en enero, ya que tuvo que vender por 2.756 millones de dólares al Tesoro para que haga frente al pago de los servicios de la deuda del 9 de enero y otros pagos a organismos internacionales.
El saldo neto del BCRA es la pérdida de 1.739 millones a lo largo del año, que no se llegan a reflejar en la evolución de las reservas internacionales del Banco Central por la suba en la cotización del oro, que triplicó su valor durante el mandato de Milei, y la suba de los depósitos en moneda extranjera provenientes del endeudamiento de las empresas.
Mientras el Tesoro mantiene un depósito de solo 324,4 millones de dólares, según el último dato disponible al jueves de la semana pasada, por lo que deberá hacer nuevas compras para afrontar los pagos de febrero por 1.030 millones de dólares, entre el vencimiento de 835 millones de intereses con el Fondo Monetario Internacional y de 176 millones con otros organismos internacionales.
El Gobierno espera que antes de esos pagos el FMI apruebe la revisión dje las metas del segundo semestre del año pasado, con los waiver por no cumplir la meta de acumulación de reservas y por haber emitido para financiar al Tesoro, lo que habilitaría un nuevo desembolso por 1.200 millones de dólares.
En enero, las empresas emitieron en el mercado local 1.219 millones de dólares aunque la semana última solo hubo una colocación, por 60 millones de dólares provenientes de una Obligación Negociable de Loma Negra.
En tanto los préstamos al sector privado en moneda extranjera subieron el 22 de enero pasado, último dato disponible, 49 millones de dólares y alcanzaron el nivel récord de 19.534 millones de dólares.
La atención del equipo económico está puesta en la evolución de los bonos de la deuda pública, que necesita acortar la Tasa Interna de Retorno para habilitar una nueva emisión de deuda que permita refinanciar los vencimientos de julio, del orden de los 4.400 millones de dólares.
Los bonos que se toman de referencia para medir la posibilidad de salir al mercado, los AL y GD 2035, AE y GD 2038, registraron una suba en las últimas jornadas, ancladas en la capacidad del BCRA de comprar dólares para las reservas internacionales, que achicaron el margen para una nueva emisión.
Para salir con una colocación en el mercado local, a una tasa de 7,5%, necesita el equipo económico necesita que todavía recuperen entre 9% y 24% el precio de los bonos en el mercado secundario.
La posibilidad de salir a los mercados internacionales, lo que se consideraría como un regreso del país al mercado voluntario de deuda, la suba de los bonos debería rondar entre 13% y 17%, que por ahora parece ambicioso y solo posible en la medida que el BCRA demuestre que la compra de divisas en el mercado es para acumulación genuina de reservas internacionales y no como un pasamanos con el Tesoro.
