Pese a la necesidad de dólares, tanto para acumular reservas como para pagar compromisos con el extranjero, el gobierno de Javier Milei incentiva la salida de divisas para el turismo en el exterior, en sus discursos y en un precio accesible de la moneda estadounidense. Una muestra de ello es que en Brasil recibió más de tres millones de turistas argentinos en 2025.
La Secretaría de Comunicación Social de Brasil difundió los resultados del Plan Nacional de Turismo (PNT) 2024-2027, cuyas metas superó "ampliamente". En ese contexto, 2025 mostró un crecimiento del 11% de arribos de turistas extranjeros en comparación con el mismo período de 2024. En total, 896.488 visitantes extranjeros llegaron a destinos nacionales, aproximadamente 90.000 más que en el mismo mes del año anterior.
Pero en el desglosado de cantidad de turistas por país, Argentina se mostró como el prinicipal país que mayor cantidad de viajantes envió a Brasil. "Argentina mantuvo su liderazgo absoluto con 3.386.823 turistas, reafirmando la fortaleza del turismo regional y la integración sudamericana", sostuvo el reporte del gobierno que lidera Luiz Inácio Lula Da Silva, a quien Milei repele por diferencias ideológicas.
A los argentinos que veranearon en Brasil, les siguieron los chilenos, con 801.921 visitantes, y los norteamericanos, que totalizaron 759.637 llegadas al gigante sudamericano en 2025. Por último, los viajeros de países europeos como Francia, Portugal, Alemania, Italia, Reino Unido y España sumaron 1.274.567 visitantes.
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Turismo emisivo: el impacto directo sobre el dólar y las reservas
Tal como publicó El Destape días atrás, de acuerdo a un informe de la Fundación Mediterránea, para todo 2025 la salida de dólares por turismo emisivo se estima entre U$S 12.000 y 13.000 millones, cifra que superaría a los U$S 10.662 millones de 2017, récord. En contrapartida, el ingreso generado por el turismo receptivo rondaría los U$S 4.500 millones.
El resultado es un déficit neto de entre US$ 7.000 y 8.500 millones, una cifra que vuelve a poner en foco el impacto del turismo sobre las reservas internacionales, en un contexto donde el equilibrio externo sigue siendo frágil a pesar de los innumerables apoyos externos que recibió el gobierno de Milei.
Menos turismo interno y caída de la actividad local
La dinámica del turismo emisivo también tuvo consecuencias sobre la actividad de esta rama dentro del país. Según datos oficiales, durante 2025 las pernoctaciones en hoteles y alojamientos turísticos cayeron 3%, con mayor incidencia en el turismo receptivo, que aún no logra recuperar los niveles previos. El retroceso afectó especialmente a destinos tradicionales y a economías regionales dependientes del turismo, donde la menor ocupación impactó en empleo, servicios y consumo asociado.
