El valor promedio de la gasolina en Estados Unidos llegó a USD 4,45 por galón el 2 de mayo, el nivel más alto registrado para esta época del año, lo que anticipa un impacto directo en los costos de transporte interno de cara al inicio de la temporada alta de viajes.
Según un informe de FOX Business, este incremento responde al encarecimiento sostenido del petróleo, en un contexto atravesado por tensiones en Oriente Medio que afectan el suministro y las rutas comerciales a nivel global. Esta situación suma presión sobre el bolsillo de los consumidores estadounidenses en la antesala del verano. El precio actual representa un aumento de USD 1,28 en comparación con el mismo período del año pasado.
Especialistas del sector advierten que la tendencia podría continuar en alza y llevar el promedio nacional a USD 5 por galón en las próximas semanas, un valor sin precedentes para el inicio de la temporada de mayor demanda.
Las subas no se distribuyen de manera uniforme en todo el país. La costa oeste concentra los precios más elevados: California encabeza la lista con USD 6,10 por galón, seguida por Washington con USD 5,67.
En la costa este, varias jurisdicciones ya superan los USD 4, como Washington D.C. con USD 4,48 y Pensilvania con USD 4,52. En el medio oeste, Illinois se destaca con USD 4,93, mientras que el resto de la región se mantiene en valores similares.
Por su parte, los estados del sur presentan cifras más bajas en términos relativos, aunque también en ascenso: Georgia registra USD 3,85, Texas USD 3,92 y Florida USD 4,34.
El efecto del diésel en la economía
El aumento no se limita a la gasolina. El diésel también muestra fuertes subas, con un promedio nacional de USD 5,64 por galón, lo que implica un incremento de USD 2,09 respecto al año anterior.
Dado que este combustible es clave para el transporte de cargas, servicios y transporte público, su encarecimiento repercute en toda la cadena económica, elevando los costos logísticos. Según FOX Business, esta presión se traslada rápidamente a los precios de bienes de consumo masivo, como alimentos y productos industriales.
En ciudades como San Francisco, el diésel ya superó los USD 8 por galón, convirtiéndose en la primera en alcanzar ese nivel.
La volatilidad del mercado energético, junto con la incertidumbre en puntos estratégicos como el Estrecho de Ormuz, impacta de forma directa en los precios internos y en la evolución de la inflación en el país.
