La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener las tasas de interés de referencia en el rango de 3,50% y 3,75% pese a los deseos del presidente Donald Trump y la ilusión del mandatario argentino Javier Milei y su equipo económico, que esperan un ciclo de dólar barato que facilite el regreso del país a los mercados voluntarios de deuda para sostener la política económica durante el próximo año electoral.
Kevin Warsh, el elegido de Trump, presidió su primera reunión al frente de la Reserva Federal y no solo no logró el objetivo de impulsar una baja de la tasa de interés sino que se instaló la idea de que en la segunda mitad del año puede haber una suba del costo del dinero para contener las presiones inflacionarias generadas por el alza del costo de la energía desde la guerra que Estados Unidos inició en Medio Oriente.
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La Fed sostuvo que las presiones inflacionarias continúan elevadas y reafirmó su compromiso de devolver la inflación al 2%, mientras las nuevas proyecciones sugieren que los funcionarios contemplan la posibilidad de al menos una suba adicional de tasas antes de fin de 2026, si las condiciones económicas lo justifican.
La tasa de interés que fija la Fed tiene una influencia determinante en el costo del financiamiento y en el movimiento de los flujos de inversión en las economías de todos los países, fundamentalmente de los emergentes.
En el caso argentino, la administración de Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo esperan una reducción del Riesgo País al rango de los 300 puntos para hacer una emisión de deuda que garantice el financiamiento de dólares baratos para sostener el programa económico de cara al año electoral.
Si la Fed tomaba la decisión de bajar la tasa, el flujo de fondos buscaría mayor rentabilidad en economías emergentes, mejorando la posibilidad de Argentina de colocar deuda en los mercados internacionales a una tasa inferior a 7%.
En cambio, con esta decisión de la Fed y la expectativa de que en pocos meses pueda revertir el camino y optar por subir el costo del financiamiento, Argentina tendría que pagar una mayor tasa para volver a los mercados lo que podría ser interpretado como una señal de debilidad y desconfianza en el programa económico de Milei y Caputo.
Según la información de medios internacionales, casi la mitad de los responsables de la política monetaria de la Reserva Federal opinó que mantener estables las tasas no será suficiente para reducir la inflación a su objetivo del 2% frente al aumento del precio del petróleo después de la guerra con Irán. Hasta hace tres meses, existía plena coincidencia en que no era necesario volver a subir las tasas.
La decisión sobre las tasas se toma en un comité de 19 miembros, aunque solo 18 hicieron pública su opinión. El voto restante se estima que corresponde a Warsh, quien rompió con la tradición de emitir su opinión y por el contrario anunció que estudia un cambio de régimen sobre la forma de establecer las decisiones.
Durante su primera rueda de prensa, informaron medios internacionales, Warsh anunció la creación de cinco grupos de trabajo para revisar aspectos clave de la formulación de políticas de la Reserva Federal.
El presidente Donald Trump, según medios internacionales, expresó el respaldo a la decisión de Wash aunque en declaraciones realizadas días antes de la reunión sostuvo que subir las tasas sería “la decisión equivocada” y que, en su opinión, “deberíamos en realidad bajar las tasas de interés”.
El Índice de Precios al Consumidor (CPI) de Estados Unidos fue en mayo de 0,5% mensual y 4,2% interanual, según los últimos datos oficiales publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales, lo que representó una aceleración respecto del 3,8% registrado en abril y constituye el nivel más alto observado en aproximadamente tres años.
Los tres factores que más presionaron en la inflación fueron el encarecimiento de la energía (especialmente los combustibles), el costo de la vivienda y los alimentos, generados por la guerra que inició Trump contra Irán y que esta semana llegaría a un punto final con la firma de un acuerdo el viernes en Suiza.
El fin de la guerra provocó una fuerte caída en el precio del barril del petróleo, al rango de los 75 dólares la versión WTI que se opera en Estados Unidos, pero la caída de las reservas estratégicas durante los cuatro meses de conflictos le ponen un piso a ese valor, por lo que la expectativa es de una inflación que se sostenga en el rango del 4% anual.
El mercado ahora especula sobre qué acción tomará Warsh para cumplir con el deseo de Trump y forzar la baja de la tasa aún en contra de todo el comité que administra la Fed, lo que puede generar una crisis de desconfianza en el dólar.
