El Fondo Monetario Internacional emitió un severo diagnóstico sobre el programa económico. Si bien el organismo reconoció la velocidad del ajuste fiscal, advirtió sobre la necesidad de avanzar hacia reformas estructurales. Concretamente, el pedido del FMI apunta a reformar el sistema previsional para garantizar la sostenibilidad de la deuda.
El documento técnico del FMI destacó que la administración argentina aplicó un recorte del gasto equivalente a 5 puntos del PBI en su primer mes de gestión, un "esfuerzo" fiscal que no tiene precedentes recientes en los mercados emergentes, según el organismo. Sin embargo, advirtió que los motores que permitieron este resultado inicial comenzaron a mostrar signos de agotamiento hacia mediados de 2025.
La principal crítica radica en la calidad y la sostenibilidad de las cuentas públicas. El Gobierno incrementó su dependencia a tributos altamente distorsivos que frenan el crecimiento y la competitividad laboral. Al mismo tiempo, la acumulación de reservas internacionales y la recuperación de la demanda de dinero quedaron rezagadas frente a otros procesos históricos de estabilización.
El pedido oculto: la reforma previsional en la mira del organismo
Una de las definiciones más sensibles del informe vincula de manera directa el esquema tributario con el sistema de previsión social. El FMI excluyó del cálculo de ganancias fiscales inmediatas los cambios en las contribuciones patronales y de los trabajadores. La razón técnica expuesta es contundente: cualquier modificación en esta área debe ser tratada bajo una reforma integral del sistema jubilatorio. Para el organismo, el gasto público previsional requiere un anclaje de largo plazo que reduzca el déficit del Estado.
El Fondo presiona para que las modificaciones normativas limpien los baches fiscales del sistema de reparto y aportes para otorgar previsibilidad macroeconómica antes del turno electoral de 2027.
La encrucijada impositiva: eliminar exenciones y el Monotributo
El esquema de impuestos actual fue calificado por el FMI como "complejo, altamente distorsivo e inestable". El organismo detalló que los gastos tributarios (los recursos que el Estado deja de percibir por regímenes de promoción y exenciones) representan el 3,5% del PBI.
Para revertir esta situación, el Fondo exige un paquete de medidas centrado en:
- Revisión del IVA: unificar las alícuotas vigentes eliminando exenciones específicas, implementando mecanismos de compensación económica directa para los hogares vulnerables.
- Reforma del Monotributo: el organismo cuestiona el bajo peso fiscal de este régimen simplificado frente al sistema general. Asegura que provoca fragmentación empresarial y desincentiva el crecimiento de las firmas. El pedido explícito es reducir los saltos bruscos entre categorías y alinear las tasas efectivas con el régimen general de Ganancias.
- Fin de zonas francas: eliminar las exenciones impositivas que benefician a las Áreas Económicas Especiales.
El rendimiento estimado de estas reformas permitiría recaudar hasta 3,3 puntos del PBI, fondos indispensables para compensar la futura eliminación de los derechos de exportación y el impuesto a los débitos y créditos bancarios.
El peligro de la deuda y la debilidad del balance público
El informe dedicó un apartado crítico a la composición del balance del Banco Central y el Tesoro. A pesar del desplome en los índices de riesgo soberano hacia finales de 2025, el FMI remarca que la Posición de Inversión Internacional Neta refleja debilidades estructurales. Mientras los activos privados fuera del sistema formal son masivos, el sector público acarrea una deuda externa equivalente al 197% de sus exportaciones.
Por último, el Fondo enfatizó que un deterioro en la hoja de balance del sector público encarece el financiamiento corporativo privado y acelera la fuga de capitales. Por cada dólar que se deteriora el balance estatal, los activos privados en el exterior aumentan en 60 centavos . La única vía para estabilizar la deuda es generar superávit comerciales orgánicos y dejar de depender del endeudamiento con organismos financieros bilaterales o multilaterales.
