El Gobierno espera poder renovar este miércoles sin mayor complicaciones un vencimiento de deuda de 4,5 billones de pesos con una oferta de bonos que se caracteriza por la corta duración, ya que ninguno de los títulos supera los cinco meses de plazo, pero en un clima financiero menos favorable y con la desconfianza que instaló en el mercado el mal manejo de la información financiera oficial.
El Riesgo País volvió a la zona de los 466 puntos después de una jornada donde se desplomaron el valor de las acciones y bonos por un clima internacional más adverso donde influyó la nueva escalada bélica en Medio Oriente pero también factores internos como una percepción de agotamiento del apoyo político a la administración del presidente Javier Milei.
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El indicador Merval de la bolsa de comercio porteña se desplomó 3,2% medida en pesos y 4,7% en dólares, la mayor baja diaria desde el 24 de junio.
La brecha entre los dólares financieros MEP, que se acredita en cuentas locales, y CCL, que se acredita en el exterior, se disparó a 5,70% el valor más alto desde que se firmó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional en abril del año pasado y se levantó el cepo a las personas humanas, reflejando una mayor presión para sacar divisas del país.
Este costo récord para llevarse los dólares es el que están dispuestos a pagar fundamentalmente las empresas que no pueden realizar operaciones de Formación de Activos Externos, como se define la compra de divisas sin fines específicos.
El equipo económico venía ofreciendo en las últimas licitaciones bonos que extendían los plazos de vencimiento incluso más allá de la actual gestión, en una estrategia que busca minimizar los riesgos financieros en el próximo año electoral.
Pero en esta oportunidad, por la mayor presión que se está registrando en el mercado de cambio que llevó el dólar a los 1.500 pesos y obligó a la sistemática intervención del Gobierno para evitar que cruce ese valor simbólico, el equipo del ministro de Economía, Luis Caputo, decidió ofrecer todos bonos cortos.
La Secretaría de Finanzas ofrecerá una Lecap, con tasa fija, con vencimiento el 30 de noviembre, una Lecer, actualiza por CER, al 29 de noviembre de 2027 y dos instrumentos dólar link, actualiza por el valor del dólar oficial, con vencimientos el 30 de septiembre y uno nuevo al 30 de octubre de este año.
También saldrá a buscar dólares con la colocación del bono AO29 que está ofreciendo una tasa superior a 8% con pago mensual de intereses que lo hace más atractivo que un plazo fijo.
Se trata de la primera licitación desde noviembre del 2025 en la que la administración libertaria no incluye instrumentos con vencimientos posteriores al cambio de gobierno y “la decisión resulta particularmente relevante luego de una semana negativa para la curva en pesos y con el tipo de cambio acercándose nuevamente a 1.500 pesos”, destacó en un informe a sus clientes el banco de inversión CMF, con una visión muy cercana al oficialismo.
“Si bien el Tesoro venía priorizando la extensión de los plazos de su deuda, esta vez optó por una estrategia más conservadora, aprovechando el bajo volumen de vencimientos para ofrecer instrumentos de corto plazo y facilitar la renovación”, agregó.
En la última licitación del Tesoro, que se liquidó el 31 de julio, el equipo económico optó por colocar 3,8 billones más del vencimiento provocando una caída de la liquidez del sistema financiero que reaccionó con una suba de la tasa de interés para las operaciones de Cauciones que lo obligó a intervenir con operaciones realizadas a través de bancos comerciales.
El Gobierno no depositó como lo hace habitualmente los fondos que tomó con nuevo endeudamiento en el Banco Central y los giró directamente a las cuentas comerciales, esencialmente el Banco Nación, desde donde las mesas de dinero ofrecieron créditos más baratos de los que operaba el mercado para forzar la baja de la tasa de interés.
Sobre esa operación se consultó al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, que respondió con ironía a un periodista de la agencia Bloomberg generando preocupación en el mercado por el manejo opaco de las estadísticas oficiales y una denuncia penal de la diputada Marcelo Pagano al ministro Caputo.
En esta ocación, y con la tasa de caución estable en torno a 22%, se espera que el mercado ofrezca fondos para lograr una renovación del total del vencimiento pero sin que tome nueva deuda para evitar que otra vez que suba la tasa.
“Más allá del resultado de la licitación, los precios de corte serán relevantes para evaluar la postura del Tesoro frente a las tasas, particularmente después de la reciente presión sobre la curva en pesos”, advirtió CMF.
En un informe de PPI se advirtió como “clave el trade off entre tasas y dólar. Llega un punto en el que el equipo económico debe elegir entre mantener las tasas en pesos contenidas o seguir utilizando herramientas para evitar que el tipo de cambio supere los $1.500”.
“El dilema surge porque la estrategia de contención cambiaria ha requerido una creciente oferta oficial de cobertura cambiaria, principalmente mediante instrumentos dólar linked, que al mismo tiempo han absorbido pesos del sistema”, precisó PPI en su informe.
