El Gobierno recibió 780 millones de dólares y creen que los prestó Estados Unidos para pagarle al FMI

El Gobierno viene realizando operaciones opacas con las cuentas del Tesoro, tanto en pesos como en dólares. Se estima que intervino en el mercado de pesos para frenar el alza de la tasa de interés que comenzó a dispararse la semana pasada. Ahora recibió un depósito de 781 millones de dólares y la sospecha es que se trata de un préstamo de EEUU para pagarle al FMI. 

05 de agosto, 2026 | 20.04

El Gobierno recibió un depósito de 781 millones de dólares el último lunes, un monto similar al pago que debe realizar esta semana al Fondo Monetario Internacional, y la sospecha es que se trata de otro préstamo del Tesoro de Estados Unidos, como hizo ya en dos ocasiones este año, para afrontar el vencimiento con el organismo sin que impacte en el nivel de reservas internacionales del Banco Central que llegaron a los 50 mil millones de dólares por primera vez durante la gestión de Javier Milei.

Además, el Gobierno escondió qué hizo con unos 3,8 billones de pesos que tenían que aparecer el viernes depositados en la cuenta del Tesoro en el Banco Central y todavía no están registrados, por lo que se estima que lo utilizaron para intervenir en el mercado de pesos y controlar la suba de la tasa de interés que se inició a mitad de la semana pasada, cuando la Secretaría de Finanzas quiso frenar la presión sobre el dólar.

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La opacidad en el manejo de las cuentas públicas ha sido una constante de la administración de Javier Milei, el ministro Luis Caputo y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y genera preocupación por las dudas sobre la verdadera solvencia del Estado y la situación real de las cuentas fiscales, que muestran superávit solo a partir de esconder gastos y postergar pagos.

Estados Unidos ayudó tres veces al gobierno argentino a pagar los vencimientos con el Fondo Monetario Internacional a través de operaciones de venta de DEG, la moneda oficial del Fondo Monetario Internacional, por 872 millones de dólares en octubre del año pasado y otras dos por 808 millones en enero y 819 millones en abril de este año.

Ninguna de esas operaciones fue informada por el Gobierno argentino y solo fueron posibles detectarlas por la información pública que está obligada a difundir la Secretaría del Tesoro de Estados Unidos sobre el manejo del Fondo de Estabilización Económica (ESF). Para saber si se trata del cuarto préstamo habrá que esperar la información que se difundirá probablemente al cierre de esta semana.

El Gobierno argentino enfrenta esta semana un vencimiento de 850 millones de dólares (el equivalente de 622,61 millones de DEG) por el pago de intereses al Fondo Monetario Internacional que seguramente se concrete el viernes.

El 25 de septiembre tiene otro vencimiento con el FMI, de 583.333.333 DEG, lo que al día de hoy representan unos 796,4 millones de dólares, que corresponden al pato de capital del acuerdo que se firmó durante la gestión de Alberto Fernández para refinanciar la deuda que contrajo Mauricio Macri cuando decidió meter de nuevo a la Argentina bajo el control del FMI.

Nunca quedó claro en qué términos se realizan los desembolsos del Tesoro de Estados Unidos y a qué costo, pero se asume que son préstamos que devengan intereses ya que no se corresponden con la compra de DEG porque tendría que registrarse una salida equivalente de dólares de las reservas del BCRA que en ninguna ocasión se verificó.

La otra operación opaca fue el destino de unos 3,8 billones de pesos que tomó la Secretaría de Finanzas a cargo de Federico Furiase, como nueva deuda el Tesoro la semana pasada y que no aparecieron en los registros del Banco Central.

Esos fondos debían registrarse el viernes 31, día de la liquidación de la licitación de deuda, en la cuenta que mantiene el Tesoro en el Banco Central pero hasta el 3 de agosto, último dato disponible, no se había verificado.

Se estima que el Gobierno giró esos fondos a las cuentas comerciales que tiene en el Banco Nación para hacer frente al pago de salarios, ya que justo se trató de la última jornada hábil del mes y que la entidad financiera utilizó para intervenir en el mercado de pesos ofreciendo liquidez a otras entidades y empresas que participan de la rueda de Cauciones para frenar el alza de la tasa de interés.

El costo de financiarse en el mercado de pesos se había disparado como consecuencia primero de la presión dolarizadora que llevó el valor de la divisa al máximo nominal del año y después por la decisión de la Secretaría del Tesoro de tomar 12,21 billones de pesos cuando enfrentaba un vencimiento de unos 8,4 billones de pesos.

Esa decisión de absorber pesos buscaba quitar presión sobre la divisa pero generó una suba adicional de la tasa en pesos que se frenó inexplicablemente el viernes en la segunda mitad de la rueda, cuando apareció una liquidez que ahora se asume fue manejada por el Gobierno.