Hidrovía: una de las empresas beneficiadas denunció irregularidades en la licitación 

La belga DEME cuestionó el proceso para concesionar la Vía Navegable Troncal y analiza apelar por presuntas irregularidades en la evaluación de las ofertas.

21 de mayo, 2026 | 14.00

La licitación para definir la nueva concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay sumó nuevos cuestionamientos, incluso desde empresas que vienen siendo beneficiadas por los pliegos que aprobó el gobierno de Milei. Se trata de la empresa belga DEME, que manifestó públicamente sus dudas sobre el proceso impulsado por el gobierno de Javier Milei y anticipó que analiza presentar una apelación por presuntas irregularidades en la evaluación de las ofertas.

La controversia se produjo después de la apertura de sobres de una de las principales licitaciones encaradas por la administración nacional, vinculada al control de la Vía Navegable Troncal, el corredor fluvial por el que circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas y cuya operación implica ingresos estimados en más de 300 millones de dólares anuales. Si bien el Gobierno todavía no oficializó la adjudicación, el resultado preliminar del análisis técnico y económico dejó en ventaja a la actual concesionaria Jan de Nul frente a DEME, las dos únicas empresas que quedaron en carrera luego del proceso de selección.

En ese contexto, la firma belga dejó trascender su malestar con el desarrollo de la compulsa y volvió a poner en discusión las condiciones fijadas en el pliego licitatorio. “Teníamos la esperanza de que se llevara a cabo una licitación justa”, sostuvo Frederic Dryhoel, vocero de DEME, en un comunicado difundido tras la apertura de las propuestas. Según trascendió, ambas compañías habrían presentado la misma tarifa económica, aunque Jan de Nul habría obtenido una mejor valoración en otros aspectos contemplados dentro de la evaluación técnica establecida por el pliego oficial.

Desde DEME afirmaron además que la propuesta presentada por la empresa fue “altamente competitiva y transparente, totalmente acorde con los estándares internacionales y que refleja nuestra amplia experiencia como líderes en proyectos de concesión portuaria y fluvial a gran escala”. La compañía agregó que se encuentra revisando “cuidadosamente” el desarrollo de la licitación y que evaluará “junto con nuestros socios y asesores, los posibles pasos a seguir, incluida la posibilidad de presentar una apelación”.

Los cuestionamientos de DEME no comenzaron con la apertura de sobres. Desde hace meses la empresa venía objetando distintos aspectos del procedimiento y deslizando sospechas sobre un posible direccionamiento en favor de la actual operadora de la hidrovía. Uno de los puntos señalados por la firma belga fue el costo fijado para realizar impugnaciones dentro del proceso. “No hay ningún país en el mundo en el que se exija pagar u$s10 millones para presentar objeciones respecto a un proceso de licitación, lo que ya plantea serias dudas sobre el procedimiento”, indicaron desde la empresa.

La compañía también sostuvo que durante las últimas semanas recibió comentarios sobre una “gran preocupación en Argentina con respecto al proceso actual”, en medio de una disputa que excede el plano empresario y que involucra intereses políticos, comerciales y geopolíticos alrededor de una infraestructura considerada estratégica para el comercio exterior argentino.

Los nexos

En ese escenario aparecen los hermanos Juan y Patricio Neuss, empresarios con vínculos con el asesor presidencial Santiago Caputo y participación en distintos negocios vinculados a infraestructura y energía. Los Neuss avanzaron en los últimos años sobre distintas áreas estratégicas y quedaron asociados a operaciones relevantes para el Gobierno, entre ellas la privatización de Transener. Ahora su nombre también circula alrededor de la discusión por la nueva concesión de la vía navegable.

La hidrovía se convirtió además en un espacio de disputa internacional. DEME se presentó en la licitación junto con empresas y fondos de inversión estadounidenses como GLDD, Clear Street y KKR, que impulsaron gestiones ante autoridades norteamericanas para advertir sobre presuntos vínculos entre Jan de Nul y compañías chinas.

La pelea por el control del corredor fluvial se produce en un contexto de creciente competencia global por infraestructura logística y comercial. Por la Vía Navegable Troncal sale la mayor parte de las exportaciones agroindustriales argentinas, principalmente desde los puertos del Gran Rosario, además de combustibles y minerales destinados a mercados internacionales.

El Ministerio de Economía mantiene silencio sobre las denuncias planteadas por DEME y todavía no informó oficialmente cuál será el resultado definitivo de la adjudicación.