La inflación mayorista arrojó en julio una dinámica más moderada que la registrada en los precios que enfrentan los consumidores, aunque el dato acumulado durante el año mantiene una presión relevante sobre los costos de producción y comercialización. El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), elaborado por el INDEC, aumentó 0,8% respecto de junio, acumuló una suba de 16,6% en los primeros siete meses de 2026 y registró un incremento interanual de 31,1%. En el mismo mes, la inflación minorista fue de 2,1%.
El resultado del IPIM muestra además una particularidad que resulta relevante para analizar el impacto de la apertura comercial sobre los precios internos: los productos nacionales aumentaron 0,8%, mientras que los productos importados registraron una suba de 0,5%. Es decir, durante julio los bienes provenientes del exterior tuvieron una evolución inferior al promedio general de los precios mayoristas y también a la de la producción nacional. El dato no implica que las importaciones estén funcionando como un mecanismo automático de reducción de precios en toda la economía, pero sí muestra que, al menos en el promedio medido por el índice, no fueron el principal motor del incremento mayorista del mes.
El IPIM mide la evolución de los precios a los que productores e importadores venden sus bienes en el mercado interno e incluye impuestos. El indicador contempla tanto productos nacionales como importados y, a diferencia del índice de precios básicos del productor, está orientado exclusivamente a los bienes destinados al mercado doméstico. Según la metodología del INDEC, "el índice de precios internos al por mayor (IPIM) tiene por objeto medir la evolución promedio de los precios de los productos de origen nacional e importado ofrecidos en el mercado interno".
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La energía eléctrica
Dentro de los productos nacionales, los productos agropecuarios aumentaron 3,6% en julio, los productos pesqueros 2,4% y los productos minerales no metalíferos 2,9%. En el segmento de manufacturas, los productos metálicos básicos avanzaron 2,6%, los productos metálicos excepto máquinas y equipos 2,4%, los equipos para medicina e instrumentos de medición 2,6%, los vehículos automotores, carrocerías y repuestos 2,7% y los muebles y otros productos industriales 2,9%.
El mayor incremento entre los rubros relevados correspondió a la energía eléctrica, con una suba de 5,8% durante julio. También se destacaron los productos agropecuarios, con un 3,6%, el tabaco, con 3,2%, y los muebles y otros productos industriales, con 2,9%. Las sustancias y productos químicos aumentaron 2%, mientras que los productos de minerales no metálicos subieron 2,4%. En el caso de los alimentos y bebidas, uno de los componentes de mayor peso dentro de los bienes manufacturados, el aumento fue de 1,4%.
La incidencia sobre el nivel general también permite observar dónde se concentró la presión durante el mes. Los productos agropecuarios aportaron 0,39 puntos porcentuales a la variación del IPIM, las sustancias y productos químicos sumaron 0,19 puntos, los vehículos automotores, carrocerías y repuestos aportaron 0,17 puntos y alimentos y bebidas agregaron 0,16 puntos. En sentido contrario, petróleo crudo y gas tuvieron una incidencia negativa de 0,91 puntos porcentuales, lo que contribuyó a moderar el resultado final.
La baja del petróleo crudo y el gas resulta central para entender por qué el índice general terminó creciendo menos que buena parte de sus componentes. El rubro registró una caída mensual de 9,2%, mientras que los productos refinados del petróleo aumentaron 0,7%. La diferencia entre ambos movimientos muestra que el comportamiento de los precios mayoristas no fue homogéneo y que la evolución de determinados bienes vinculados con la energía tuvo un efecto de compensación sobre otros aumentos.
Los importados
En julio, los productos importados aumentaron 0,5% dentro del IPIM, por debajo del 0,8% registrado por los productos nacionales. En términos interanuales, los importados acumularon una suba de 21,3%, frente al 31,8% de los productos nacionales. La brecha es todavía más visible cuando se observa la evolución acumulada durante 2026: los productos importados aumentaron 8,4% en los primeros siete meses, mientras que los nacionales lo hicieron 17,2%.
En el esquema de ponderaciones del IPIM, los productos importados representan 7,29% del índice, mientras que los productos nacionales explican el 92,71% restante. Por lo tanto, el menor incremento de los bienes importados tiene una incidencia acotada sobre el resultado general, pero su evolución permite seguir el efecto que tienen los precios internacionales y las condiciones de acceso a bienes externos sobre el mercado interno.
Durante los primeros siete meses, los productos importados acumularon una suba de 8,4%, prácticamente la mitad del incremento general del IPIM. La comparación interanual también muestra una diferencia: 21,3% para los bienes importados frente a 31,1% para el nivel general y 31,8% para los productos nacionales. Esto significa que, al menos en el período analizado, la mayor dinámica inflacionaria mayorista se concentró en la producción local y no en los bienes provenientes del exterior.
La particularidad del mes está en que los precios de los productos importados subieron menos que los nacionales, con una variación de 0,5% contra 0,8%, y una diferencia todavía más marcada en el acumulado: 8,4% frente a 17,2%. Una mayor disponibilidad de productos importados puede generar competencia en determinados mercados, pero el indicador mayorista no muestra que esa presión competitiva se haya traducido en una caída generalizada de los precios de los bienes importados. Lo que sí aparece es un ritmo de aumento menor que el de los productos nacionales, tanto en julio como en el acumulado anual.
La construcción
El nivel general del índice del costo de la construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires correspondiente a julio de 2026 registra una suba de 2,1% respecto al mes anterior. Este resultado es consecuencia de las alzas de 1,6% en el capítulo “Materiales”, 2,5% en “Mano de obra” y 2,5% en “Gastos generales”.
El capítulo “Mano de obra” refleja el acuerdo salarial de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), con fecha 19 de mayo de 2026, homologado por la Resolución DI-2026-712-APN-DNRYRT#MCH el 2 de junio de 2026, aplicable a las categorías laborales previstas en el Convenio Colectivo de Trabajo 76/75 desde julio de 2026, y una asignación no remunerativa y extraordinaria que surge de dicha resolución. Asimismo, el aumento en las categorías laborales impacta en el capítulo “Gastos generales”, debido a que este contiene el ítem “Sereno”, que se encuentra enmarcado dentro de la resolución.
El capítulo “Gastos generales” incorpora los nuevos valores tarifarios que el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) aprobó en las tarifas eléctricas a partir de julio a las distribuidoras Edenor y Edesur, en el marco de las revisiones tarifarias integrales de ambas empresas. El cuadro tarifario se encuentra disponible en las resoluciones ENReGE 206/26 y 205/26. El capítulo incluye una actualización aprobada por el ENReGE en los valores de todos los conceptos de la conexión de gas. También incorpora los valores de consumo y conexiones de agua y cloaca.
