La UIA confirma un primer trimestre recesivo con fuerte heterogeneidad sectorial

La Unión Industrial anticipa una mejora mensual de la actividad en marzo, impulsada por bases de comparación bajas y algunos sectores puntuales.

30 de abril, 2026 | 16.18

La actividad industrial mostró en marzo una recuperación en términos mensuales, pero no alcanzó a revertir la tendencia contractiva que arrastra desde el año pasado. De acuerdo con estimaciones de la Unión Industrial Argentina (UIA), se prevé para marzo un crecimiento de la actividad industrial en torno a 3,6% en términos interanuales, y 5%  respecto de febrero. A pesar de ese dato, el balance del primer trimestre continúa en rojo: “con estos datos, el primer trimestre cerraría con una baja de 2,7% respecto al año anterior”, señaló la entidad fabril. 

El repunte de marzo se da en el marco de un piso de comparación particularmente bajo. La UIA señaló que “los primeros datos disponibles de marzo mostraron un comportamiento positivo respecto al mes anterior, en parte al tratarse de un bajo nivel de comparación”. Es decir, más que una consolidación de la recuperación, el dato refleja un rebote técnico tras meses de caída.

Al observar los indicadores sectoriales, se verifica una mejora en actividades vinculadas a la construcción. “Los despachos de cemento crecieron 5,2%, y el Índice Construya 1,3%”, aunque el informe aclaró que el sector “continúa rezagado, ubicándose aún por debajo de 2022 (con caídas de -19,7% y -30,5%, respectivamente)”. La dinámica muestra así una leve recomposición, pero sobre niveles deprimidos.

“La producción de autos registró una recuperación mensual (12,6%), sin embargo todavía muestra un desempeño menor al primer trimestre del año anterior (-19%)”, sostuvo el informe. La evolución confirma que, aun con repuntes puntuales, el sector sigue afectado por la caída de la demanda y las exportaciones.Otro indicador que mostró recuperación fue el consumo energético industrial.

Según la UIA, “la demanda de energía eléctrica de Grandes Usuarios Industriales mostró un crecimiento (11%), asociado a una mejora en la demanda de sectores industriales respecto al bajo desempeño del mes anterior”. También se observaron subas en acero y metalmecánica, con “+30% y +1,5%”, respectivamente.

El sector de alimentos y bebidas exhibió datos mixtos. “Crecieron los datos productivos vinculados al sector: faena vacuna (3,3%), producción láctea (4,6%) y molienda de oleaginosas (30%)”. Sin embargo, la dinámica no es homogénea y algunos segmentos continúan afectados por la caída del consumo. En contraste, otros indicadores refuerzan la fragilidad del proceso industrial. “El patentamiento de maquinaria industrial cayó -6,3% en el mes, profundizando la contracción durante el primer trimestre (-8,1%)”. Este dato suele interpretarse como una señal de debilidad en la inversión productiva.

En el frente externo, la situación tampoco aporta un impulso claro. “Las exportaciones hacia Brasil registraron una caída mensual de -1,5%”. En cambio, se destacó “el aumento en la liquidación de divisas del sector agroindustrial (54,2%), impulsado por factores estacionales vinculados a la cosecha”, lo que marca el peso creciente del agro frente a la industria.

Panorama por sectores

“A nivel sectorial cayeron de forma interanual 14 de los 16 sectores que componen el índice, y 14 respecto al mes anterior”. Entre los más afectados aparecen “Productos textiles (-33,2%), Maquinaria y equipo (-29,4%), Otros equipos y aparatos eléctricos (-24,6%) y Vehículos automotores (-24,6%)”.

También se registraron caídas en rubros con menor intensidad, como “Madera, papel e impresión (-1,5%), Productos de metal (-5,7%) y Alimentos y bebidas (-6,9%)”. En este último caso, la baja se explica por “un bajo desempeño de la molienda de oleaginosas, seguido de la producción de productos de confitería, chocolate y carne vacuna”.

Los únicos sectores con crecimiento interanual fueron puntuales. “La refinación de petróleo (20%) y sustancias y productos químicos (3,7%)”, impulsados por “un buen desempeño productivo de productos farmacéuticos, jabones y detergentes y productos químicos básicos”.

El informe de la UIA distingue entre sectores que logran expandirse y otros que continúan en retroceso. Entre los primeros aparecen “aquellos vinculados con el buen desempeño de la cosecha como la molienda de oleaginosas, la refinación de petróleo por el impulso de Vaca Muerta, algunos sectores particulares como la producción de motos, productos farmacéuticos y algunos segmentos de alimentos”.

Del otro lado, se ubican los sectores más golpeados por la caída de la demanda y el cambio en las condiciones de competencia. “La producción de materiales para la construcción, el sector siderúrgico, petroquímico, caucho y plástico y otros sectores de consumo masivo experimentaron caídas junto con una mayor competencia de importaciones como el sector textil, confecciones y calzado, electrónicos, maquinaria y bebidas”. En ese contexto, el nivel general de actividad sigue por debajo de los registros previos. “El nivel de producción aún se mantiene bajo al comparar el acumulado del primer bimestre respecto del año anterior (6% y un 9% por debajo de 2022)”.