Mientras la caída del consumo no encuentra freno, tanto la industria como los supermercados mantienen sus expectativas negativas para el tercer trimestre del año.
Así lo revelaron las Encuestas de Tendencias de Negocios que el Indec dio a conocer para ambos sectores este miércoles en relación al período julio-septiembre de 2026.
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En el caso de la industria, el índice sigue reflejando la caída del sector por 10 meses consecutivos entre julio de 2025 y mayo pasado (solo interrumpida por la suba de marzo).
De este modo, el Índicador de confianza empresarial (ICE), que elabora el Indec en base a las expectativas del sector sobre producción, demanda y stocks, mostró un resultado de -17%, lo que supone una leve mejora respecto al informe de junio, pero en línea con las cifras negativas que oscilaron ese mismo nivel durante el último año.
Esto ocurre, sobre todo, por una crisis de la demanda, ya que un 49% de las empresas industriales encuestadas consideró que, en el tercer trimestre, los pedidos de los clientes estarán "por debajo de lo normal".
Así, también es negativo el balance sobre producción, ya que un 17% de las industrias relevadas espera que esta disminuya entre julio y septiembre, contra solo un 14% que espera que aumente (y otro 68% que espera que sea "normal"). Como no podía ser de otra forma, un 19% espera que haya stocks "por encima de lo adecuado", contra solo un 16% que espera que esté "por debajo" de lo normal.
El panorama es similar para los supermercados y mayoristas, aunque con cierta expectativa de mejora para los próximos meses, probablemente ligada a la desaceleración de la inflación y la posibilidad de que siga la mejora del salario real que arrancó en abril pasado.
Concretamente, un 29% de los supermercados y mayoristas encuestados consideró que su situación comercial de junio era mala, contra solo un 8,4% que entendió que era buena.
Pero, para el próximo trimestre, ese optimismo se refleja en que el balance de la situación comercial esperada es positiva debido a que un 17% entiende que mejorará contra solo un 7% que espera que empeore.
Esta perspectiva positiva parece haber arrancado el mes pasado, en el que la inflación por fin perforó nuevamente el piso del 2%, ya que un 22% de los supermercados y mayoristas consideró que sus stocks estuvieron "por debajo de lo normal", contra solo un 14% que aseguró que estaban por encima. Aun así, el balance global de este sector sigue siendo negativo, ya que el ICE dio un resultado final de -0,4%.
El consumo no para de caer
Lo cierto es que, pese al leve optimismo que comenzó a percibirse en el sector supermercadista, por ahora la realidad indica que el consumo sigue sin repuntar, lo que explica el pesimismo general de los empresarios.
Sin ir más lejos, este mismo miércoles la consultora Scentia reveló que el consumo masivo de alimentos, limpieza e higiene (en supermercados y comercios de barrio) cayó un 2,7% en junio respecto al mismo mes del año pasado.
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Así, encadenó la sexta baja interanual consecutiva, ya que las ventas del supermercadismo no paran de caer desde enero, acumulando una caída del 2,9% entre enero y junio respecto al mismo período de 2025.
El panorama es solo levemente mejor en relación al comercio minorista, dado que, en junio, estas crecieron un 0,9% interanual. Aun así, se trata del primer mes en suba desde abril de 2025, por lo que el sector acumula una caída del 2,5% en lo que va del año.
De hecho, en el informe del Indec de hoy, la "demanda interna insuficiente" fue, por lejos, el factor que los industriales encuestados consideró como el principal a la hora de explicar las limitaciones a la hora de aumentar la producción, elegido por un 52%. Lo mismo ocurrió con los supermercados, ya que para un 61% de los encuestados la falta de demanda fue la principal causa que limitó la capacidad para aumentar la actividad comercial.
