Plazo fijo o plazo fijo UVA: en dónde conviene invertir en enero 2026

Con tasas en baja y la inflación aún en el radar, en enero de 2026 los ahorristas vuelven a debatirse entre la previsibilidad del plazo fijo tradicional y la protección contra la suba de precios que ofrece el plazo fijo UVA.

22 de enero, 2026 | 17.31

El comienzo de 2026 volvió a poner sobre la mesa una de las decisiones clásicas del ahorrista argentino: seguir en el plazo fijo tradicional o pasarse al plazo fijo UVA. Con tasas en baja y una inflación que todavía genera interrogantes, elegir entre previsibilidad o cobertura frente a los precios no es una cuestión menor. Con un capital de referencia de $1.000.000, el rendimiento y el riesgo cambian sensiblemente según el instrumento elegido y, sobre todo, según el horizonte de tiempo.

En qué plazo fijo conviene invertir

Qué ofrece hoy el plazo fijo tradicional VS el plazo fijo UVA

El plazo fijo tradicional mantiene su principal atractivo: certeza desde el inicio. El ahorrista sabe exactamente cuánto va a cobrar y en qué fecha, con un plazo corto de 30 días, lo que asegura liquidez. Las entidades financieras compiten con tasas que rondan el 30% anual, aunque con diferencias relevantes entre bancos. En general, los mejores rendimientos se encuentran en bancos digitales o en opciones online para no clientes.

El principal riesgo del plazo fijo tradicional es conocido: si la inflación mensual supera a la tasa implícita, la ganancia nominal puede traducirse en una pérdida de poder adquisitivo real. Aun así, sigue siendo una herramienta valorada para quienes necesitan flexibilidad y control.

El plazo fijo UVA funciona como un seguro contra la inflación. El capital se ajusta por el índice de precios y, al vencimiento, se suma una pequeña tasa adicional. En contextos donde la inflación vuelve a acelerarse, este instrumento suele imponerse al plazo fijo tradicional. El punto débil es la falta de liquidez: el plazo mínimo es de 180 días, durante los cuales el dinero queda inmovilizado. Para quien puede prescindir de esos fondos por seis meses, el UVA ofrece una protección clara del poder de compra; para quien necesita disponibilidad, puede ser una trampa incómoda.

Plazo fijo: conviene inveritr

Qué conviene en enero de 2026

La elección depende menos de la tasa y más del perfil del ahorrista.

  • Quienes priorizan liquidez, arman un fondo de emergencia o quieren aprovechar oportunidades mes a mes, suelen inclinarse por el plazo fijo tradicional.

  • Quienes apuestan a que la inflación le ganará a las tasas bancarias y pueden inmovilizar el dinero, encuentran en el plazo fijo UVA una alternativa más defensiva.

En un escenario de tasas descendentes, conviene evitar la renovación automática del plazo fijo tradicional. Lo más eficiente es revisar las tasas vigentes al vencimiento, comparar entre bancos —incluso sin ser cliente— y volver a constituir el depósito de forma manual.