El gobierno de Javier Milei continúa avanzando con su propósito de implementar una reforma previsional, en línea con el pedido del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el acuerdo firmado por la Argentina. Entre las principales modificaciones promovidas aparece la intención de establecer un sistema proporcional para los próximos jubilados, en el que los derechos previsionales se acumulen gradualmente según los aportes realizados.
Durante los últimos meses, el FMI brindó detalles acerca de la reforma jubilatoria que propone para el país, de acuerdo con lo pactado con la administración de Javier Milei en la última revisión del entendimiento firmado en 2025. Los lineamientos contemplan distintas modificaciones, que van desde una suba de la edad para jubilarse hasta una diferenciación entre los regímenes de jubilaciones contributivos y no contributivos.
El FMI volvió a confirmar la voluntad del Gobierno de avanzar con estas modificaciones, que tendrían impacto sobre millones de jubilados, durante una de sus conferencias de prensa más recientes. La ratificación se produjo específicamente en la exposición brindada por su vocera, Julie Kozack, a comienzos de junio pasado.
"Respecto a las reformas tributaria y previsional, cabe mencionar que las autoridades (argentinas) mantienen un firme compromiso con su marco fiscal", remarcó Kozack alrededor de un mes y medio atrás.
Cómo es la jubilación proporcional según los años aportados que impulsan Milei y el FMI
Uno de los puntos principales que el FMI recomienda como parte de la reforma previsional es el establecimiento de una jubilación proporcional según la cantidad de años aportados.
En concreto, el staff report (o acuerdo técnico) de la última revisión del acuerdo firmado entre Argentina y el Fondo recomienda textualmente "reforzar el vínculo entre las cotizaciones y las prestaciones", y advierte que "el actual umbral de 30 años para la consolidación de derechos genera discontinuidades acusadas en el acceso a las prestaciones.
"Avanzar hacia una acumulación proporcional de los derechos de pensión reforzaría los incentivos para cotizar y facilitaría la eliminación gradual de las moratorias", agregó el texto oficial del acuerdo entre Argentina y el FMI en ese sentido.
Aunque el Fondo no ofreció más detalles, lo que puede inferirse es que dejará de haber moratorias para que quienes no tienen los 30 años de aportes puedan comprarlos y así alcanzar la jubilación mínima. En cambio, si un trabajador tuvo menos años de aportes que los 30 requeridos, por ejemplo 10, 15 o 20, recibiría una jubilación proporcionalmente menor.
Esto se complementa con una diferenciación entre los que tienen algún tipo de aportes (jubilaciones contributivas) y los que no tienen ningún año de aporte en absoluto (jubilaciones no contributivas). El mismo documento del FMI señaló que "integrar la PUAM y la pensión básica en un pilar no contributivo unificado financiado con recursos generales, manteniendo al mismo tiempo el SIPA como el pilar contributivo, mejoraría la transparencia y la equidad" del sistema previsional en general.
Concretamente, en un gráfico del documento oficial, el Fondo propone que la PUAM y el haber básico sean de solo un 20% del salario promedio de los trabajadores registrados (RIPTE). Dado que hoy el RIPTE es de 1.837.000 pesos, esto implicaría que, siguiendo la reforma del FMI, tanto el haber mínimo como la PUAM serían de 367.000 pesos.
Ello da a entender que, de aprobarse la reforma, habría una mayor segmentación dentro del sistema previsional, de modo tal que quienes no tienen aportes o tienen menos aportes que los 30 años requeridos tendrían una jubilación real menor que ahora y quienes sí tienen los 30 años requeridos o más tendrían una jubilación real mayor que en la actualidad.
