Conflicto en Granja Tres Arroyos: protesta de los trabajadores por deuda salarial

Trabajadores denuncian demoras en el pago de sueldos, vacaciones y aguinaldo. La situación afecta a unos 300 empleados.

23 de enero, 2026 | 14.31

Un nuevo conflicto laboral era protagonizado por un grupo de trabajadores de la empresa avícola Tres Arroyos que protestaban en la plata de la localidad bonaerense de Pilar. Los empleados aseguran que la empresa incumple con el pago en tiempo y forma de salarios, aguinaldos y vacaciones, y señalan la falta de respuestas concretas por parte de la firma.

El problema impacta en alrededor de 300 trabajadores de la planta situada en el barrio Pinazo, en la localidad de Del Viso, donde la incertidumbre laboral se mantiene desde hace meses. En las últimas horas, familiares de los operarios recurrieron a las redes sociales para visibilizar el reclamo y exponer las consecuencias económicas que atraviesan los hogares afectados.

En uno de los mensajes difundidos, advirtieron que la situación “lleva varios meses sin soluciones” y remarcaron que los sueldos se pagan de manera irregular y sin fechas definidas.

Qué denuncian los trabajadores de Tres Arroyos

Según detallaron al portal Pilar de Todos, la empresa adeuda horas extras, vacaciones y el aguinaldo, lo que agravó las dificultades para sostener los gastos básicos. “Las familias no llegan a fin de mes”, señalaron, y cuestionaron que la planta continúe con su actividad habitual mientras persisten los atrasos salariales. “Necesitamos que alguien nos escuche y actúe”, reclamaron.

Un conflicto que se arrastra desde 2024

La disputa en la planta de Tres Arroyos en Pilar comenzó en diciembre de 2024, cuando la compañía presentó un procedimiento preventivo de crisis ante el Ministerio de Trabajo, alegando problemas financieros.

Desde entonces, los salarios comenzaron a pagarse de forma escalonada, un mecanismo que los trabajadores aceptaron de manera excepcional y por un período limitado. No obstante, el procedimiento tenía una vigencia de 12 meses y, según sostienen los empleados, ese plazo ya se cumplió, por lo que consideran que no corresponde continuar con el pago fraccionado.

Lejos de regularizarse, la situación se profundizó y, en algunos casos, las deudas salariales llegan a representar hasta la mitad del sueldo mensual.