Subsidios 2026: qué pasa con los usuarios que están anotados en el RASE

El nuevo esquema de subsidios energéticos elimina la segmentación por ingresos y redefine el acceso a las bonificaciones. Qué pasa con el RASE.

09 de enero, 2026 | 10.24

Desde este mes, el Gobierno puso en marcha un nuevo esquema de subsidios para gas y electricidad que redefine tanto los criterios de acceso como la forma en que se aplican las bonificaciones a lo largo del año. En ese contexto, una de las principales dudas gira en torno a qué ocurre con los millones de hogares que ya estaban inscriptos en el Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos (RASE).

La respuesta oficial es clara: quienes ya estaban anotados no deben realizar ningún trámite adicional. La información de esos usuarios fue migrada automáticamente al nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que reemplaza al RASE dentro del rediseño del sistema.

Del RASE al ReSEF: qué cambia y qué se mantiene

El cambio central del nuevo régimen es que se elimina la segmentación tradicional por niveles de ingresos (N1, N2 y N3). A partir de ahora, el sistema distingue únicamente entre dos categorías: hogares que reciben subsidios y hogares que no.

Para definir esa condición, el Estado fijó un nuevo umbral: podrán acceder al subsidio los hogares con ingresos mensuales iguales o inferiores a tres canastas básicas totales (CBT), que actualmente equivalen a unos $3,77 millones. Además del ingreso, el Gobierno cruzará datos patrimoniales y de consumo para determinar de manera automática la elegibilidad.

En ese marco, los usuarios que provienen del RASE mantienen su condición de beneficiarios siempre que sigan cumpliendo con los nuevos criterios. La principal novedad es que la revisión pasa a ser mensual, lo que permite ajustes más rápidos ante cambios en la situación económica del hogar.

Tarifas de energía: qué pasa con el RASE

Aunque no es necesario reinscribirse, los hogares migrados al ReSEF podrán actualizar sus datos mediante una declaración jurada, en caso de que varíen sus ingresos o su situación patrimonial. Esto resulta clave para quienes eventualmente pierdan el subsidio y luego vuelvan a cumplir las condiciones para acceder.

Desde el Gobierno destacan que este esquema apunta a una focalización más precisa del gasto público, evitando subsidios generalizados y concentrando la ayuda en los hogares que realmente lo necesitan.

Subsidios más acotados y por temporada: lo que cambia con el nuevo esquema

Más allá del registro, el nuevo sistema introduce un cambio relevante en la forma de aplicar las bonificaciones. Para los usuarios que continúan subsidiados, los descuentos ya no se otorgan de manera uniforme durante todo el año, sino que se concentran en los meses de mayor consumo energético.

En electricidad, el subsidio cubre el 50% de un consumo base que varía según la estación del año, mientras que en gas se aplica principalmente durante el invierno. De manera excepcional, durante 2026 habrá un refuerzo adicional que se irá reduciendo de forma gradual hasta desaparecer en diciembre.

Tarifas: qué cambios hay con los subsidios

Impacto en las facturas

Según estimaciones privadas, los usuarios de menores ingresos —muchos de ellos hoy registrados en el RASE— serán los más afectados por el recorte en los volúmenes subsidiados. Se proyectan aumentos promedio del 20% en electricidad y del 23% en gas respecto de 2025, aunque el impacto final dependerá del consumo y del mes del año.

Desde la Secretaría de Energía aseguran, sin embargo, que una amplia mayoría de los hogares seguirá pagando facturas por debajo de determinados umbrales, incluso en los meses de mayor demanda.

En síntesis, para los usuarios ya anotados en el RASE, el cambio no pasa por un nuevo trámite, sino por un esquema más restrictivo y dinámico, con subsidios focalizados, revisiones mensuales y menor cobertura de consumo. Un giro que marca el fin de la segmentación tradicional y abre una nueva etapa en la política de tarifas energéticas.