En la primera jornada bursátil en medio de la guerra se disparó 50% el precio del GNL

El precio del GNL subió 50% luego de que Qatar detuvo la producción de gas natural licuado el lunes y Arabia Saudita cerró su mayor refinería de petróleo nacional tras un ataque con drones. ¿Cómo impactará en la Argentina?

02 de marzo, 2026 | 13.47

Los precios del gas natural en Europa registraron este lunes, en las primeras operaciones tras el inicio del conflicto bélico en Medio Oriente, un fuerte aumento de hasta casi el 50%. Luego del anuncio de que Qatar suspendió la producción de gas natural licuado (GNL) en sus principales instalaciones a causa de un ataque con drones contra instalaciones energéticas en medio de un repunte en la tensión geopolítica en Medio Oriente, lo que desencadenó compras urgentes de contratos de gas y una importante reacción en los mercados europeos.

La industria energética de Qatar, que abastece a más de 120 países y representa aproximadamente el 20% del suministro global de LNG, detuvo operaciones en puertos y plantas clave como Ras Laffan y Mesaieed luego de ataques atribuidos a fuerzas iraníes, parte de una escalada de hostilidades tras una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel.

El impacto en el precio del combustible fue inmediato. El mercado de gas natural europeo, que utiliza el contrato TTF holandés como referencia, registró subidas de hasta un 45 % en algunas franjas del día, llevando los precios rápidamente por encima de los niveles vistos recientemente. La sobrerreacción del mercado a los problemas de medio oriente se refleja no solo la paralización de producción, sino también la incertidumbre sobre la seguridad del tránsito energético a través del Estrecho de Hormuz, una vía marítima crítica por donde pasa cerca del 20 % del petróleo y del LNG transportado por mar.

Los operadores del mercado también tuvieron que anular o redirigir rutas de buques cisterna para evitar las zonas de conflicto, lo cual reduce la disponibilidad de suministros y eleva la prima de riesgo del combustible a nivel global. Europa lleva años intentando reducir su dependencia del gas ruso tras la invasión de Ucrania en 2022. Si bien el consumo de gas en el continente cayó a niveles mínimos en una década gracias a la expansión de renovables y medidas de eficiencia, la región sigue siendo demandante de LNG para equilibrar su matriz energética.

Antes de la crisis actual, países como España, Francia y Bélgica importaban grandes volúmenes de LNG, incluyendo cargas rusas y norteamericanas, debido a su capacidad de regasificación y contratos a largo plazo. La interrupción en Qatar afecta directamente estos flujos, generando una competencia más intensa entre Asia y Europa por las cargas disponibles, especialmente en un contexto en el que otros productores como Estados Unidos y Australia ya operan cerca de su capacidad máxima.

Efecto deseado o no deseado

La crisis del gas no ocurre de forma aislada: los precios del petróleo también se dispararon, con el barril Brent subiendo alrededor de un 8 % a casi 80 USD y proyecciones que apuntan a niveles superiores a los 90 USD si continúan las tensiones en Hormuz. El estrecho bloqueo parcial o preocupación por su cierre tiene implicaciones profundas en el comercio mundial de energía, ya que obliga a los petroleros a evitar la ruta por Hormuz, añadiendo semanas de navegación y mayores costos logísticos.

Los mercados financieros reaccionaron con caídas en índices europeos, incluyendo descensos en bolsas como el DAX y el Euro Stoxx, mientras que los inversores buscaron activos refugio como el oro y el dólar. Los analistas advierten que, si la situación persiste, podría haber impactos inflacionarios adicionales, especialmente en Europa, donde las economías aún se recuperan tras años de volatilidad del gas y presiones sobre los costos energéticos.

El negocio del GNL en Argentina se está posicionando para convertir al país en un actor mundial de la licuefacción hacia 2027-2030, apalancado en las reservas de Vaca Muerta. YPF, junto a socios como ENI, impulsa proyectos que incluyen buques de licuefacción y prevén exportaciones masivas, con el objetivo de suministrar a Europa y Asia, estimando un alto impacto económico y la creación de miles de empleos. La crisis en Medio Oriente y la suba del precio del gas podría ser una oportunidad para aprovechar el crecimiento de la demanda global de GNL proyectado por la AIE para 2026, consolidando a Vaca Muerta como un nodo exportador competitivo