Sorpresa en la realeza por lo que reveló una ex asesora de Kate Middleton: "Frustrante"

Tras 15 años en el Palacio de Kensington, Natasha Archer dejó su rol junto a los príncipes de Gales para fundar una consultoría de moda.

10 de abril, 2026 | 10.20

Natasha Archer es considerada la responsable de revolucionar el vestuario de Kate Middleton y convertirla en un ícono de la moda. Durante quince años trabajó en el Palacio de Kensington, sede de la oficina de los príncipes de Gales, y poco a poco se transformó en la mano derecha de la duquesa y la mente creativa detrás de algunos de sus looks más recordados.

Entre sus aportes más destacados se cuenta el vestido azul de seda de Jenny Packham que Kate lució en 2013 al presentar a su hijo recién nacido, el príncipe George, y la selección de ropa de Maheen Khan durante la visita de Estado a Pakistán en 2019.

En julio de 2025, Natasha decidió dejar su puesto para explorar nuevos caminos profesionales. La salida no estuvo motivada por diferencias con los príncipes, sino por la necesidad de dar un giro a su carrera tras más de una década dedicada a la familia real. Así nació su propia consultoría de lujo especializada en organización al más alto nivel.

En una reciente entrevista, Archer confesó que lo más "frustrante" de su trabajo en Palacio era que la llamaran estilista, cuando su rol abarcaba mucho más que la moda. "No soy una estilista tradicional; me encargo de todo, incluso del apoyo administrativo. Siento que es un talento único que puedo aportar a personas específicas", explicó.

Su trabajo incluía la organización de agendas, gestión de proyectos y ser confidente de los príncipes. Sin embargo, el público se enfocó en su rol de apoyo a Kate en el vestuario, que marcó una nueva era para la monarquía y dio un impulso notable a las marcas británicas de moda.

Archer definía su tarea como parte de un proceso integral, buscando soluciones de vestuario que encajaran perfectamente con el itinerario que ella misma diseñaba para la duquesa. Hoy, a través de su empresa, se dedica a que sus clientes brillen en alfombras rojas con looks vanguardistas que les generan confianza.

Para Natasha, la precisión es clave. Tiene en cuenta detalles como el tipo de suelo, la temperatura, el viento o si el cliente estará sentado en un lugar destacado. "No usen lino para algo en lo que van a estar sentados durante horas... Saber todo esto les da una sensación de ventaja", aseguró.

Su cartera actual incluye clientes de Reino Unido, Estados Unidos e India, que la contratan para eventos puntuales o asesoramiento durante temporadas completas. "Puede que alguien me pida ayuda para una boda familiar íntima o que alguien me diga 'Voy a esquiar y nunca he ido'. Otras personas son empresarias que van a dar un discurso importante y, aunque se sienten seguras, no lo están con su vestuario", detalló.

Natasha mantiene una preparación exhaustiva: visita diseñadores, selecciona piezas a medida, asiste a desfiles y apuesta por marcas británicas emergentes. Su experiencia en la realeza le permitió tejer contactos valiosos dentro de la industria de la moda.

¿Cuándo comenzó a trabajar con la realeza?

En el plano personal, se casó en 2017 con el fotógrafo de realeza Chris Jackson, con quien tiene dos hijos de 7 y 4 años. Su carrera comenzó en 2007 como asistente en la oficina privada de los duques de Gloucester y en 2010 se trasladó a Clarence House para trabajar con los príncipes William y Harry.

Cuando Guillermo anunció su compromiso con Kate en noviembre de 2010, Natasha pasó a trabajar exclusivamente para ellos, acompañándolos en momentos clave como su boda, el nacimiento de sus hijos y diversas giras internacionales.

Sobre su etapa en Palacio, Archer afirmó: "Fue un privilegio extraordinario y lo guardo con mucho cariño. Allí hice amistades increíbles y recuerdo esos momentos con gran afecto; me siento muy agradecida por haber tenido esa oportunidad. Aprendí muchísimo de las personas para las que trabajaba. Se trata de planificar, de estar preparado, de ofrecer un apoyo incondicional a quienes te rodean y mi trabajo sin duda ha evolucionado, pero mis estándares siguen siendo los mismos".