El turismo emisivo que defiende el Gobierno le costará U$S 13 mil millones y puede ser récord histórico

El turismo emisivo volvió a disparar la salida de dólares en 2025 y dejó un saldo deficitario que presiona a las reservas en un contexto de fragilidad cambiaria.

01 de enero, 2026 | 14.29

La salida de dólares por viajes al exterior volvió a convertirse en uno de los principales factores de presión sobre las reservas durante 2025. El fuerte avance del turismo emisivo, impulsado por un dólar relativamente barato durante buena parte del año, dejó un desequilibrio histórico frente al ingreso de visitantes extranjeros. Los últimos datos anticipan un cierre de año con un déficit que se estima en hasta U$S 13 mil millones, un impacto directo sobre el frente externo.

El cierre de 2025 encuentra a la actividad turística con un desequilibrio significativo entre los viajes de argentinos al exterior y el ingreso de turistas internacionales. Entre enero y noviembre, 11,2 millones de residentes viajaron fuera del país, mientras que solo 4,8 millones de turistas extranjeros ingresaron a la Argentina. 

La diferencia arroja un saldo negativo de 6,4 millones de viajeros, un nivel comparable al registrado en 2017 y uno de los más altos de las últimas décadas, excluyendo los años de pandemia. En términos relativos, por cada turista que visitó el país, 2,3 argentinos viajaron al exterior, una relación que confirma la magnitud del desbalance. 

En palabras del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, se trata de "héroes" por "ayudar" a sostener la capacidad exportadora del país. Pero en las reservas del Banco Central el efecto no es para nada heroico, sino todo lo contrario.

Turismo emisivo: el impacto directo sobre el dólar y las reservas

Este comportamiento del turismo tuvo un correlato inmediato en el flujo de divisas. De acuerdo a un informe de la Fundación Mediterránea al que accedió El Destape, para todo 2025, la salida de dólares por turismo emisivo se estima entre U$S 12.000 y 13.000 millones, cifra que superaría a los U$S 10.662 millones de 2017, récord. En contrapartida, el ingreso generado por el turismo receptivo rondaría los U$S 4.500 millones. 

El resultado es un déficit neto de entre US$ 7.000 y 8.500 millones, una cifra que vuelve a poner en foco el impacto del turismo sobre las reservas internacionales, en un contexto donde el equilibrio externo sigue siendo frágil a pesar de los innumerables apoyos externos que recibió el gobierno de Javier Milei.

Aunque el problema de competitividad cambiaria mostró altibajos durante el año, la tendencia general fue de moderación, especialmente tras el levantamiento parcial del cepo. Sin embargo, el efecto acumulado del primer semestre, cuando el dólar se mantuvo relativamente barato, dejó una huella profunda en la balanza de pagos.

Menos turismo interno y caída de la actividad local

La dinámica del turismo emisivo también tuvo consecuencias sobre la actividad de esta rama dentro del país. Según datos oficiales, durante 2025 las pernoctaciones en hoteles y alojamientos turísticos cayeron 3%, con mayor incidencia en el turismo receptivo, que aún no logra recuperar los niveles previos.

El retroceso afectó especialmente a destinos tradicionales y a economías regionales dependientes del turismo, donde la menor ocupación impactó en empleo, servicios y consumo asociado.

Qué anticipan las búsquedas y la próxima temporada de verano

De cara al verano, las tendencias de búsqueda ofrecen algunas pistas. Las consultas vinculadas al turismo emisivo dejaron de crecer, pero se mantienen en niveles elevados, similares a los del año pasado, aunque por debajo del pico previo al verano récord 2024/25.

En paralelo, las búsquedas relacionadas con el turismo interno mostraron señales de recuperación en noviembre y diciembre, luego de haber estado 18% por debajo del año anterior en septiembre y octubre.

Hacia adelante, algunos elementos podrían moderar la salida de dólares por turismo. Entre ellos, "el encarecimiento relativo de Brasil, la menor incertidumbre cambiaria tras las elecciones y el impacto de grandes eventos internacionales, que podrían impulsar el ingreso de turistas", señaló el reporte.

Aun así, las proyecciones indican que el verano volverá a arrojar un saldo negativo en materia de turismo internacional, probablemente menos pronunciado que en 2025 y con una muy lenta recuperación del turismo receptivo.