Lejos del ritmo intenso de las grandes ciudades, Oscar Martinez eligió establecerse en Marbella, España, donde disfruta de una vida marcada por la tranquilidad y el contacto con la naturaleza. La propiedad que comparte con su esposa, Marina Borensztein, combina diseño contemporáneo, espacios luminosos y una fuerte presencia de vegetación.
Por qué Oscar Martínez eligió vivir en Marbella
A lo largo de su extensa trayectoria artística, Oscar Martinez desarrolló una carrera que lo llevó a convertirse en una de las figuras más reconocidas de la actuación argentina. Sin embargo, en el plano personal, el actor apostó por un estilo de vida mucho más sereno.
La ciudad de Marbella fue el destino elegido para construir su residencia permanente. Ubicada en la Costa del Sol, esta localidad española es conocida por su clima agradable, su entorno natural y una calidad de vida que atrae a residentes de distintas partes del mundo.
La decisión de instalarse allí responde a una búsqueda de calma y bienestar. Según las imágenes compartidas por Marina Borensztein en redes sociales, la vivienda refleja claramente esa filosofía, con ambientes que privilegian la funcionalidad, la luz natural y una conexión permanente con el exterior.
La propiedad se caracteriza por una estética moderna que evita los excesos decorativos y apuesta por la armonía visual.
El diseño interior de la casa de Oscar Martínez
Uno de los aspectos más destacados del hogar de Oscar Martinez es la distribución de los espacios interiores. El salón principal fue diseñado para aprovechar al máximo la iluminación natural gracias a grandes ventanales que conectan visualmente con el jardín y permiten que la luz se convierta en protagonista durante gran parte del día.
La decoración sigue una línea minimalista basada en tonos neutros y elementos cuidadosamente seleccionados. Los sillones presentan colores suaves que generan sensación de calma, mientras que algunos almohadones incorporan pequeños toques de color para aportar dinamismo sin alterar la estética general.
Las mesas bajas y el mobiliario de líneas simples ayudan a mantener una percepción de amplitud y orden. Esta elección responde a una tendencia cada vez más popular en el diseño contemporáneo, donde la funcionalidad y la simplicidad ocupan un lugar central.
La ausencia de objetos innecesarios también refuerza la sensación de equilibrio que se percibe en toda la vivienda.
La cocina verde que se integra con la naturaleza
Dentro de la propiedad, la cocina sobresale por una característica particular: el uso del color sage green o verde salvia en gran parte del mobiliario.
Este tono aporta serenidad y genera una transición visual natural entre los espacios interiores y el paisaje exterior. Las alacenas modernas se combinan con estantes abiertos que facilitan el acceso a los objetos de uso cotidiano, mientras que los revestimientos cerámicos blancos de acabado brillante potencian la luminosidad del ambiente.
La organización también desempeña un papel importante. Los electrodomésticos fueron integrados de manera ordenada para preservar la estética limpia que caracteriza a toda la residencia.
Gracias a esta combinación de colores, materiales y distribución, la cocina logra convertirse en un espacio funcional sin resignar diseño.
Un jardín repleto de plantas y privacidad
El sector exterior es probablemente uno de los espacios más llamativos de la propiedad. Al atravesar los ambientes principales, la vivienda se abre hacia un jardín con abundante vegetación que aporta frescura y privacidad.
Diversas especies de plantas ornamentales y naturales conviven en un entorno cuidadosamente diseñado para crear una atmósfera relajante. El paisajismo busca generar la sensación de un pequeño refugio verde donde predominan los sonidos de la naturaleza y el contacto con el aire libre.
Este jardín refuerza el estilo de vida que Oscar Martinez y Marina Borensztein eligieron en Marbella: una rutina alejada del ruido urbano, centrada en el bienestar y el disfrute de los espacios simples.
La combinación de arquitectura contemporánea, decoración minimalista y una importante presencia de vegetación convierte a esta residencia en un ejemplo de cómo el diseño moderno puede convivir con la naturaleza sin perder calidez ni personalidad.
