El paso de la Selección Argentina por el Mundial 2026, del cual acabó como subcampeona tras caer en la final ante España por 1-0 en la prórroga, dejó mucha tela para cortar. Durante el mes que duró el certamen, se hizo cada vez mas notoria una contundente campaña "anti-argentina" que llegó a traspasar el plano futbolístico.
Tan lejos llegó este asunto que hasta grandes personalidades internacionales se pronunciaron en contra de nuestro país, con palabras muy soeces, siendo el más claro ejemplo Samuel L. Jackson. El actor, que participó en icónicas películas de Hollywood (incluyendo Pulp Fiction y Goodfellas), llamó a no alentar a La Scaloneta basándose en que eramos la nación "más racista".
"Querida comunidad negra: por favor, no animen ni apoyen a Argentina para que gane la Copa Mundial de la FIFA. Históricamente, Argentina ha sido uno de los países más racistas del mundo, si no el más racista. Si eres una persona negra que anima a Argentina, así es como te veo", expuso junto a una foto de una persona negra con una camiseta celeste y blanca. "Te escuchamos fuerte y claro", sentenció.
Baby Etchecopar le respondió a Samuel Jackson
Fueron muchos los que salieron a responderle al artista, siendo uno de ellos Baby Etchecopar, a quien le dedicó su editorial en la última emisión de Basta Baby en A24. "Siempre hay un boludo que cree que hablando mal de algunas cosas, son más intelectuales. No nos tiene que importar. Lo que pasa es que nosotros le damos demasiada trascendencia, los periodistas, en publicarlo", expuso el conductor.
En esa misma línea, ahondó: "Nosotros no discriminamos, al contrario, reverenciamos a los negros. Los miramos hasta como mejores. Son mejores en todo deporte, boxeando, son mejores cantando, son mejores haciendo todo. Hay una reverencia. Acá se discrimina por la zapatilla. Por feo, por gordo, pero no por negro".
De todos modos, llamó a "hacerse cargo de que somos un país doble cara", aunque mencionó que no lo somos "tanto como en otros países", ya que "tenemos la puerta de la frontera abiertas para todo el mundo". "A nuestros hermanos nunca le preguntamos '¿Por donde entraste? ¿Tenés papeles?', es un país abierto. En Estados Unidos te llegás a cortar un juanete y te cagás muriendo desangrado, porque no te atienden en los hospitales. No podés ir a un colegio si no tenés la green card. No somos unos hijos de puta para que nos odie el mundo", concluyó.
