En la televisión hay decisiones de último momento que hacen ruido. Y si ocurren en una mesa histórica como la de La noche de Mirtha, el impacto es inmediato. Esta vez, el foco quedó puesto en una baja inesperada que sorprendió tanto a la producción como a Juanita Viale.
¿Quién es la invitada que dejó plantada a Juanita Viale?
Todo estaba listo para la emisión del sábado, con invitados confirmados y agenda cerrada. Sin embargo, a pocas horas de salir al aire, Andrea Frigerio decidió no asistir, dejando vacante uno de los lugares más visibles del programa.
La situación se dio en un contexto particular. Juana Viale estaba al frente del ciclo en reemplazo de Mirtha Legrand, quien se encuentra recuperándose de un cuadro de salud. Ese detalle, lejos de ser menor, habría sido determinante en la decisión de la actriz.
Según se contó en Intrusos, Frigerio optó por no presentarse porque preferiría realizar la entrevista cuando Mirtha vuelva a la conducción. El motivo tendría que ver con un gesto previo de la diva, quien había asistido personalmente a ver la obra que protagoniza la actriz junto a Guillermo Francella.
En ese marco, la decisión fue interpretada como una forma de “devolver” esa atención. Es decir, elegir el momento en que Mirtha esté presente para concretar la nota. Un gesto que, aunque personal, no pasó desapercibido.
La baja generó incomodidad en distintos frentes. Por un lado, en la producción del programa, que tuvo que rearmar la mesa a contrarreloj. Por otro, también habría habido malestar en el entorno de la obra teatral, ya que la presencia en el ciclo representaba una oportunidad de promoción.
¿Quiénes son los invitados que si irán?
Finalmente, la mesa del sábado se reconfiguró con otros invitados como Joaquín Levinton, Maru Duffard, Gastón Edul y Conrado Estol. Un armado distinto al original, pero que permitió sostener la emisión.
Mientras tanto, la decisión de Frigerio sigue dando que hablar. Algunos la interpretan como un gesto de respeto, otros como un desplante en un momento sensible del programa.
Lo cierto es que, en la televisión, cada ausencia tiene su peso. Y cuando se trata de una mesa emblemática, cualquier cambio se nota mucho más.
