Andy Kusnetzoff llevó adelante un nuevo programa de PH: Podemos Hablar este último sábado por la noche, con la presencia de Vicky Xipolitakis entre los invitados. En el momento de las preguntas, el conductor tocó un tema que para muchos fue sensible: si habían sufrido bullying en algún momento de su vida.
Una de las que pasó al frente fue la mediática, quien reveló el destrato que sufrió cuando era adolescente por su cuerpo, algo que la llevó a sufrir un trastorno de alimentación sobre el cual habló a corazón abierto.
Vicky Xipolitakis y la anorexia que padeció
"De chiquitita, en el colegio sobre todo, me cargaban mucho por el cuerpo. Era muy flaquita y todo el tiempo me cargaban diciendome 'pata de palo, pata de palo' y yo la llegué a no querer mostrar. De grande, entrenando y preparándome, me puse más fuerte, pero seguía con esa visión que tanto me cargaban, me afectó tanto...", narró primeramente, explicando que "gracias a Dios pude salir, pero las palabras hieren y te quedan en la psiquis".
Fue allí cuando Andy le consultó: "Después tuviste tus temas de adolescente, que obviamente te costó el tema de la anorexia". "Sí, tuve anorexia. Pero complicada, digamos, es una enfermedad difícil. Llegué a pesar muy poquito en la adolescencia, que quería empezar a ser modelo. Me quería poner bien físicamente, tenía como ese fantasma de que las modelos son todas flacas, hermosas y perfectas", respondió ella.
"¿Cuánto llegaste a pesar?", inquiso el presentador, quien recibió como contestación: "Uh, treinta y cinco kilos. Me pesaban solo los huesos. Complicado, pero fue gracias a Dios un plazo muy corto, unos meses. El clic fue cuando vi a mi familia sufrir, que tengo una familia hermosa y ellos no se merecían sufrir por mí. Mis papás lloraban y me pedían ayuda. Entonces dije: 'Esto no se merecen mis papás'".
Finalmente, explicó: "Empecé a hacer terapia, muy importante el pedir ayuda y dejarse ayudar. Y con la familia muy presente. La adolescencia es una etapa dura, que yo creo que hay que estar muy presentes. Fui feliz cuando empecé a comer sano, hice deporte. Y no era feliz cuando pesaba treinta y cinco kilos, que no tenía ni energía, no podía ni levantarme de la cama".
