La sorpresiva cancelación del show de Tini Stoessel en Miami generó desconcierto entre sus fanáticos y abrió un nuevo capítulo de polémicas alrededor de la cantante. La artista tenía previsto presentarse el domingo 18 de octubre en el Kaseya Center, en el marco de su gira Futttura, pero el espectáculo fue suspendido a último momento por graves inconvenientes técnicos y de seguridad. Tras lo ocurrido, tanto la productora como la propia intérprete difundieron comunicados para explicar los motivos de la decisión.
En un primer mensaje, Ake Music confirmó la cancelación y apuntó contra el incumplimiento de las condiciones necesarias para llevar adelante el recital. “Lamentamos informar que el show de TINI, programado para esta noche, 18 de octubre, en el Kaseya Center de Miami, ha sido cancelado debido al incumplimiento de los requerimientos técnicos y de producción previamente solicitados, indispensables para la realización del espectáculo”, señaló la empresa.
Además, la productora buscó desligar de responsabilidades a la cantante y a su equipo de trabajo. “Queremos aclarar expresamente que esta situación es completamente ajena a TINI, quien se encontraba lista para subir al escenario, así como a su equipo de producción, quienes no tienen responsabilidad alguna en las circunstancias que llevaron a esta cancelación”, remarcó.
El comunicado también hizo hincapié en las dificultades para garantizar las condiciones necesarias para realizar la presentación. “A pesar de todos los esfuerzos realizados, no fue posible garantizar las condiciones técnicas y de seguridad necesarias dentro de los tiempos requeridos”, explicaron. Finalmente, la organización pidió disculpas por “la decepción y los inconvenientes ocasionados” y adelantó que la información sobre las entradas y las devoluciones sería comunicada a través de los canales oficiales de venta.
El comunicado de Tini
Sin embargo, la propia Tini decidió profundizar en lo sucedido y describió un escenario todavía más complejo. Según relató, el recinto fue entregado con varias horas de demora, gran parte del montaje estaba incompleto y no funcionaban sistemas fundamentales de sonido, iluminación, video y comunicación. Además, aseguró que no pudieron realizarse pruebas indispensables de seguridad.
“Quiero ser muy clara: esto no fue un simple inconveniente técnico”, enfatizó la cantante, quien también sostuvo que su equipo trabajó hasta último momento para solucionar los problemas. En ese sentido, lanzó una frase contundente que resumió su postura: “Hay cosas que pueden adaptarse en un show, pero la seguridad y el respeto por el público no son negociables”.
La artista también manifestó su impotencia por los seguidores que habían comprado sus entradas, viajado y realizado un esfuerzo económico para acompañarla. Al mismo tiempo, anticipó que existen otras circunstancias relacionadas con la gira sobre las que, por ahora, prefiere no profundizar.
