El fútbol argentino vive una jornada repleta de angustia y nostalgia tras la confirmación oficial del retiro de Lionel Messi de la Selección Argentina. La noticia cayó como un balde de agua fría en el ambiente deportivo y provocó reacciones de todo tipo, pero ninguna tan visceral y conmovedora como la del periodista y relator Pablo Giralt.
Durante la emisión en vivo del programa Pelota Parada por la pantalla de TNT Sports, la producción transmitió el emotivo video institucional con el que la AFA y el propio capitán anunciaron el fin de una era dorada. Al volver al piso, las cámaras enfocaron de lleno al conductor, quien quedó completamente paralizado por la emoción.
El conmovedor momento de Pablo Giralt al aire
Apenas terminó la pieza audiovisual, Giralt intentó tomar la palabra para continuar con el programa, pero el nudo en la garganta se lo impidió por completo. Tomándose la cara, suspirando de forma profunda y al borde de las lágrimas, solo atinó a soltar breves suspiros y palabras aisladas: "Bravo, eh... Qué grande".
Ante la imposibilidad del relator para articular un discurso por la conmoción del momento, fue su compañero de mesa, Matías Bustos Milla, quien tuvo que tomar la posta para salvar la transmisión: "Hablá vos que podés... Emocionante, sí", le dio pie para que pudiera recuperarse.
Sin embargo, a pesar de los intentos por recomponerse y carraspear para aclarar la voz, Giralt volvió a quedarse en silencio, profundamente afectado por la noticia. Sus compañeros en la mesa de debate continuaron reflexionando sobre el inmenso legado que deja el 10 en la Selección Argentina, destacando su resiliencia, sus títulos y las alegrías inolvidables a toda una generación de hinchas.
No es la primera vez que la figura del rosarino genera una fibra tan íntima en el periodista. Años atrás, en una entrevista cara a cara con la Pulga, Giralt también se había quebrado en llanto al confesarle su admiración. Esta vez, el golpe de saber que no volverá a relatar a Messi con la camiseta albiceleste fue demasiado para contener.
