Casi toda Europa sufrió un calor superior a la media en 2025, un año en el que se batieron récords de incendios, temperaturas del mar y olas de calor a medida que el cambio climático se agrava, según informaron el miércoles científicos de la UE y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Al menos el 95% de Europa registró temperaturas superiores a la media, mientras que los incendios arrasaron más de un millón de hectáreas de terreno —una superficie mayor que Chipre y la mayor cifra anual registrada—, según indicaron la OMM y el Servicio de Cambio Climático Copernicus de la UE en su informe anual sobre el clima en Europa.
Los resultados ponen de manifiesto cómo el cambio climático está teniendo consecuencias cada vez más graves en Europa, en un momento en que algunos Gobiernos tratan de debilitar las políticas de reducción de emisiones por motivos económicos. La Unión Europea se ha comprometido a mantener sus objetivos ecológicos, pero el año pasado suavizó algunas normas climáticas para los automóviles y las empresas tras la presión de la industria para ayudar a las empresas en dificultades.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
Europa es el continente que se calienta más rápidamente del mundo. La OMM y Copernicus indicaron que más de la mitad de Europa se vio afectada por condiciones de sequía en mayo de 2025, y que el año en su conjunto fue uno de los tres más secos en cuanto a humedad del suelo desde 1992, ya que el calentamiento climático impone condiciones más duras a los agricultores.
La temperatura media de la superficie del mar en Europa alcanzó un récord anual, y el 86% de la región sufrió fuertes olas de calor marinas.
Samantha Burgess, responsable estratégica del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio, dijo que el informe demostraba que "el cambio climático no es una amenaza futura, es nuestra realidad actual".
"El ritmo del cambio climático exige una acción más urgente", afirmó.
La OMM y Copernicus señalaron su especial preocupación por los cambios en las regiones más frías de Europa, donde la capa de nieve y hielo es crucial para ayudar a frenar el cambio climático, al reflejar la luz solar de vuelta al espacio. Este fenómeno, conocido como "efecto albedo", disminuye si las temperaturas más cálidas provocan un mayor deshielo. La pérdida de hielo también contribuye al aumento del nivel del mar.
Las regiones subárticas de Noruega, Suecia y Finlandia sufrieron el pasado mes de julio la ola de calor más intensa de la historia, que duró tres semanas consecutivas, y las temperaturas dentro del círculo polar ártico superaron los 30 grados centígrados. Islandia registró en 2025 la segunda mayor pérdida de glaciares desde que se tienen registros, según el informe.
Con información de Reuters
