El bono extraordinario de $70.000 destinado a jubilados volvió a quedar en el centro del debate previsional luego de que la Defensoría del Pueblo de Formosa advirtiera que el refuerzo permanece congelado desde enero de 2024 y que la inflación acumulada licuó más de la mitad de su poder de compra. El organismo cuestionó que la medida profundiza desigualdades dentro del sistema y afecta con mayor dureza a quienes perciben los ingresos más bajos.
La advertencia surgió tras la publicación del Decreto 65/26 por parte del Gobierno nacional, que volvió a fijar el monto del bono extraordinario previsional para beneficiarios de prestaciones contributivas y no contributivas. La norma alcanza a jubilados que cobran el haber mínimo y a distintos regímenes de pensiones, sin introducir modificaciones en el valor nominal del refuerzo.
En diálogo con La Mañana, el defensor del Pueblo provincial, José Leonardo Gialluca, sostuvo que la decisión ratifica un esquema de ajuste sostenido sobre el sector pasivo. Según señaló, mantener el bono en $70.000 implica desconocer el impacto que la inflación tuvo en los últimos meses sobre los ingresos de jubilados y pensionados: "El Gobierno continúa con el destrato hacia los jubilados".
Desde el organismo explicaron que la política previsional se inscribe en la estrategia económica del presidente Javier Milei orientada a sostener el superávit fiscal mediante la reducción del gasto público. En ese marco, advirtieron que las jubilaciones y pensiones se convirtieron en una de las principales variables de ajuste, sin contemplar las dificultades cotidianas que enfrentan los adultos mayores para cubrir gastos básicos.
Con la actualización dispuesta para febrero, la jubilación mínima que abonará la ANSES será de $359.219, tras aplicarse un aumento del 2,84% en función de la evolución del Índice de Precios al Consumidor. Al sumar el bono extraordinario, el ingreso total de quienes perciben el haber mínimo alcanzará los $429.219.
Sin embargo, la Defensoría alertó que el esquema genera una brecha creciente entre los distintos beneficiarios del sistema previsional. Mientras quienes cobran haberes superiores a la mínima reciben el incremento completo del 2,84%, los jubilados que dependen del bono obtienen una mejora efectiva del 2,3%, producto del congelamiento del refuerzo.
Para quienes superan el haber mínimo, el adicional será variable y se limitará al monto necesario para alcanzar el tope que surge de la diferencia entre la jubilación mínima y el valor máximo del bono. Según el análisis del organismo, esta mecánica prioriza el equilibrio fiscal por sobre una recomposición equitativa de los ingresos.
Gialluca recordó que el bono no se actualiza desde enero de 2024 y que la inflación acumulada ronda el 180%. En ese contexto, señaló que jubilados y pensionados no logran superar el valor de la Canasta de Indigencia, fijada en $544.304.
