Maduro se encuentra detenido en Nueva York, y Trump dice que EEUU dirigirá Venezuela

04 de enero, 2026 | 04.27

‍El presidente venezolano Nicolás Maduro se encontraba el domingo en un centro de detención de Nueva York después de que el presidente estadounidense Donald Trump ordenara una operación para capturar al líder sudamericano y tomar el control del país y sus vastas reservas de petróleo.

Como parte de la dramática ‍operación llevada a cabo en la madrugada del sábado, que ⁠dejó sin electricidad a algunas zonas de Caracas e incluyó ataques a instalaciones militares, las fuerzas especiales estadounidenses capturaron a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y los trasladaron en helicóptero a un buque de la Armada estadounidense en alta mar antes de llevarlos en avión a Estados Unidos.

"Vamos a dirigir el país hasta el momento en que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa", dijo Trump en una rueda de prensa en su complejo Mar-a-Lago, en Florida. 

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Durante meses, el Gobierno de Trump criticó a Maduro, de 63 años, por su supuesta implicación en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Estados Unidos aumentó la presión con un despliegue militar masivo en el Caribe y una serie de ataques mortales con misiles contra embarcaciones presuntamente dedicadas al tráfico de drogas.

POSIBLE VACÍO DE PODER EN VENEZUELA

Aunque muchos aliados occidentales se oponen a Maduro y afirman que robó las elecciones de 2024 en Venezuela, las declaraciones de Trump sobre el control de la nación y la explotación de su petróleo ‌reavivaron dolorosos recuerdos de las intervenciones estadounidenses en el pasado en Latinoamérica, Irak y Afganistán.

Algunos expertos jurídicos cuestionaron la legalidad de ⁠una operación para capturar al jefe de Estado de una potencia extranjera, mientras que los ⁠demócratas estadounidenses, que afirmaron haber sido engañados durante las recientes sesiones informativas del Congreso, exigieron un plan con los pasos a seguir.

Trump afirmó que, como parte de la toma del poder, las principales empresas petroleras estadounidenses volverían a Venezuela, que cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo, y renovarían las infraestructuras petroleras, ‍muy deterioradas, un proceso que, según los expertos, podría llevar años.

El mandatario dijo que estaba dispuesto a enviar fuerzas estadounidenses a Venezuela. "No nos asusta el despliegue de tropas", afirmó. Un avión que transportaba a Maduro aterrizó cerca de la ciudad de Nueva York ⁠el sábado por la noche, y fue trasladado en helicóptero a la ciudad ‌antes de ser llevado por un gran convoy al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn bajo una fuerte escolta policial.

Las imágenes difundidas por las autoridades estadounidenses mostraban al líder esposado y con los ojos vendados durante el vuelo, y más tarde siendo conducido por un pasillo de las oficinas de la Administración para el Control de Narcóticos de Estados Unidos, donde se le oyó desear un "feliz Año Nuevo".

Se espera que Maduro, quien fue acusado formalmente de varios cargos en Estados Unidos, incluyendo conspiración para cometer narcotráfico, comparezca inicialmente el lunes ante el tribunal federal de Manhattan, según un funcionario del Departamento de Justicia. 

No está claro qué ‌planes tiene Trump para controlar ‌Venezuela. Las fuerzas estadounidenses no tienen control sobre el país, y el Gobierno de Maduro no solo parece seguir al mando, sino que además no tiene ningún interés en cooperar con Washington. La vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, apareció en la televisión venezolana el sábado por la tarde junto con otros funcionarios para condenar lo que calificó de secuestro.

"Desde este (consejo especial) exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores. Único presidente de Venezuela, el presidente Nicolás Maduro", dijo Rodríguez.

ECOS DE INTERVENCIONES PASADAS

Trump no dijo quién liderará Venezuela cuando ​Estados Unidos ceda el control, pero pareció descartar trabajar con la figura de la oposición y premio Nobel de la Paz María Corina Machado, considerada por muchos como la oponente más creíble de Maduro. "No tiene el apoyo ni el respeto dentro del país", dijo.

En Venezuela, las calles permanecieron en su mayoría tranquilas tras la carrera por adquirir alimentos y combustible. Los soldados patrullaban algunas zonas y pequeñas multitudes pro-Maduro se reunieron en Caracas. Otros expresaron su alivio.

"Estoy feliz. Dudé por un momento que esto de verdad estaba pasando, porque parece una película, pero tengo familia en Caracas y me lo confirmaron", dijo Carolina Pimentel, una comerciante de 37 años de la ciudad de Maracay. "Tanto tiempo esperando que me parece mentira".

Muchos migrantes venezolanos en todo el mundo estallaron en celebraciones.

"Somos libres. Todos estamos felices de que la dictadura haya caído y de que tengamos un país ‍libre", dijo Khaty Yáñez, que vive en la capital chilena, Santiago, y es una de los aproximadamente 7,7 millones de venezolanos —el 20% de la población— que han abandonado el país desde 2014.

El Consejo de Seguridad de la ONU tenía previsto reunirse el lunes para debatir las medidas, que el secretario general Antonio Guterres calificó de "precedente peligroso". Rusia y China, dos de los principales aliados de Venezuela, criticaron a Estados Unidos.

"China se opone rotundamente a este comportamiento hegemónico de Estados Unidos, que viola gravemente el derecho internacional, viola la soberanía de Venezuela y amenaza la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe", dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de China.

Los comentarios de ​Trump sobre una presencia militar indefinida en Venezuela recuerdan la retórica que rodeó las invasiones de Irak y Afganistán, que terminaron con la retirada estadounidense tras años de costosa ocupación y miles de bajas estadounidenses.

Una ocupación estadounidense "no nos costará ni un centavo", porque Estados Unidos sería reembolsado con "el dinero que sale de la tierra", dijo Trump, refiriéndose a las ​reservas de petróleo de Venezuela, un tema al que volvió repetidamente durante la conferencia de prensa del sábado.

La estrategia de Trump en los asuntos exteriores proporciona munición a los demócratas para criticarlo antes de las elecciones legislativas de noviembre, en las que está en juego el control de ambas cámaras del ⁠Congreso, que los republicanos controlan por un estrecho margen.

Las encuestas de opinión muestran que la principal preocupación de los votantes son los altos precios en el país, no la política exterior. Trump también corre el riesgo de alienar a algunos de sus propios seguidores, que han respaldado su agenda “America First” (Estados Unidos primero) y se oponen a las intervenciones en el extranjero.

Con información de Reuters