El Gobierno de La Rioja mantuvo una reunión con productores vitivinícolas, representantes sindicales y autoridades provinciales para analizar la situación que atraviesa una de las principales economías regionales de la provincia producto de la crisis nacional. El encuentro tuvo como eje el impacto del aumento de los costos de producción, la caída de la actividad y las dificultades que enfrenta el sector en el actual contexto económico nacional.
Durante la reunión, los participantes coincidieron en que la vitivinicultura atraviesa un escenario complejo, reflejado en el cierre de fincas, la interrupción de tareas productivas y el riesgo que esta situación representa para el empleo y el desarrollo económico de la provincia.
Los representantes del sector señalaron que el incremento de las tarifas eléctricas se convirtió en uno de los principales obstáculos para sostener la producción y reclamaron mecanismos que permitan aliviar los costos energéticos. "Con energía cara es muy difícil generar trabajo", remarcaron los productores, al advertir que el aumento de los costos afecta a toda la cadena vitivinícola, desde la producción primaria hasta la industria, el comercio y los trabajadores.
Además, manifestaron su preocupación por la paralización de labores fundamentales, como la poda y el atado de viñas, tareas indispensables para garantizar la próxima cosecha.
SOEVA advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo
Durante el encuentro, el Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (SOEVA) expuso la situación que atraviesan los trabajadores del sector. Desde la organización señalaron que el aumento del costo de vida no fue acompañado por una actualización equivalente de los jornales, situación que provocó una pérdida del poder adquisitivo de los empleados vitivinícolas.
En ese contexto, plantearon la necesidad de implementar medidas que permitan proteger el empleo y sostener una actividad estratégica para la economía riojana. Los representantes del sector también valoraron la decisión del Gobierno provincial de continuar impulsando los Chachos como herramienta para fortalecer el mercado interno.
Según manifestaron, la circulación de la moneda provincial permitirá dinamizar la actividad económica en un escenario de retracción del consumo. "Representará un paliativo que contribuirá a mejorar el circulante en el comercio, la industria y la actividad primaria", sostuvieron durante la reunión.
La reunión permitió avanzar en un diagnóstico compartido sobre la situación del sector y reafirmó la voluntad de continuar trabajando de manera articulada entre el Estado provincial, los productores y los trabajadores para sostener la vitivinicultura, preservar el empleo y fortalecer una de las actividades productivas más importantes de La Rioja.
