Proyecto Vicuña: La Rioja apunta al empleo local y exige mayor participación en el desarrollo minero

El Gobierno riojano interviene ante un reclamo que busca una distribución más equitativa de los beneficios mineros.

30 de marzo, 2026 | 11.00

El mega Proyecto Vicuña genera tensiones entre las provincias involucradas, dado que, aunque se desarrolla en San Juan, utiliza territorio riojano para su logística. En este contexto, el gobierno de La Rioja intervino para mediar el reclamo de vecinos de Guandacol que exigen participación y trabajo.

En esa línea, el ministro de Trabajo, Empleo e Industria, Federico Bazán, aclaró que el corte del camino de acceso ejecutado por vecinos de la zona no responde a un rechazo a la actividad minera, sino a un reclamo concreto por una mayor participación de la provincia en los beneficios que genera el emprendimiento que utiliza territorio riojano para su logística.

“Primero, no es un conflicto con la minería. Es un reclamo de la gente, del Gobierno de La Rioja y de los municipios aledaños en representación de quienes viven en la zona”, explicó el funcionario a medios locales.

Bazán remarcó que la demanda no se limita únicamente a la generación de empleo directo, sino también apunta al desarrollo de proveedores locales y a un impacto económico positivo en la región.

El ministro puso el foco en la particularidad del proyecto Vicuña, al que calificó como uno de los de mayor potencial de cobre en la Argentina. Si bien se desarrolla del lado de la provincia de San Juan, destacó que su cercanía con La Rioja genera impactos directos en territorio riojano.

“Hace más de 15 años el acceso al proyecto es por La Rioja, por Guandacol. Se construyó desde ahí, se exploró desde ahí y hoy sigue ingresándose por ese lugar, con un movimiento de vehículos muy importante”, detalló.

En esa línea, subrayó que toda actividad económica, incluida la minería, genera impacto ambiental, el cual debe ser mitigado y compensado con desarrollo social y económico para las comunidades cercanas.

“Ese impacto tiene que ser compensado con empleo, desarrollo de proveedores y obras para los municipios aledaños”, afirmó. “No estamos en contra de la minería, al contrario”
Bazán fue enfático al despejar cualquier interpretación de rechazo a la actividad: “Apoyamos la minería”. Incluso, recordó que la provincia cuenta con al menos siete proyectos en etapa de exploración en la misma región.

Sin embargo, insistió en que el desarrollo debe ser inclusivo. “Necesitamos que la actividad minera se realice con la participación de nuestra gente y que genere desarrollo local”, sostuvo.

Según explicó el funcionario, el planteo central consiste en determinar de qué manera La Rioja podrá participar en un proyecto de gran envergadura que, aunque se encuentra en otra provincia, tiene impactos directos sobre su territorio.

“El planteo de la provincia, de los municipios y de la gente tiene que ver con eso: cómo se distribuyen los beneficios en términos de mano de obra, proveedores y obras necesarias”, concluyó Bazán.

Cabe destacar que los proyectos integrados (Josemaría y Filo del Sol) podrían concentrarán alrededor de 13 millones de toneladas de cobre, aunque también podrían ser relevantes en oro, donde se estiman recursos por 32 millones de onzas, y en plata, por 659 millones de onzas.

El proyecto deberá atravesar varias etapas, sobre todo la construcción. Podría estar operativo a partir de 2030. Para eso, se necesita obras de infraestructura como casi 300 kilómetros de rutas, una línea de alta tensión para abastecer el consumo de energía y 200 kilómetros de tendido ferroviario.