Misiones refuerza la prevención de incendios con vigilancia inteligente y un sistema de alerta temprana 360º

El Ministerio de Ecología puso en marcha un nuevo esquema de detección temprana con torres equipadas con cámaras e inteligencia artificial, orientado a anticipar riesgos y mejorar la capacidad de respuesta frente al fuego.

10 de enero, 2026 | 10.30

En un contexto marcado por el recrudecimiento de incendios forestales en distintas regiones del país, el Ministerio de Ecología de Misiones avanzó una vez más en el fortalecimiento de su política de prevención mediante la puesta en marcha del Sistema de Detección de Incendios Forestales. Estas refieren a una torre de vigilancia que es una infraestructura estratégica que apunta a ganar tiempo crítico frente a eventuales focos ígneos.

El sistema incorpora torres equipadas con cámaras de visión 360º y tecnología de inteligencia artificial, capaces de monitorear el territorio provincial en tiempo real y emitir alertas automáticas ante la detección de columnas de humo. Se trata de una herramienta que permite anticipar riesgos y mejorar de manera sustancial la capacidad operativa de los equipos de emergencia.

Desde la cartera ambiental señalaron que este esquema representa un salto cualitativo respecto de los sistemas basados exclusivamente en la detección de focos de calor satelitales, ya que permite una vigilancia constante, precisa y localizada, y reduce los tiempos de reacción ante situaciones de emergencia.

Una implementación tecnológica necesaria

El objetivo del nuevo sistema es ampliar la capacidad operativa de la provincia y dotar a los equipos de respuesta de una herramienta de alta precisión, en una temporada caracterizada por altas temperaturas, sequías prolongadas y condiciones climáticas que elevan el riesgo de incendios en gran parte del territorio nacional.

La decisión de Misiones se inscribe en una estrategia provincial que prioriza la prevención, la inversión en tecnología y el fortalecimiento del rol del Estado, en contraste con el escenario nacional actual, donde los incendios forestales, como el que actualmente ocurre en la zona patagónica de la provincia de Chubut, avanzan en distintas provincias y vuelven a poner en debate la falta de políticas integrales, planificación preventiva y recursos suficientes para el manejo del fuego.

Plan del manejo contra el fuego de Misiones

La provincia de Misiones, que resguarda el 52% de la biodiversidad argentina y más de 1.6 millones de hectáreas de bosque nativo, enfrenta el desafío crítico del cambio climático y el aumento del riesgo de incendios por sequías extremas. Para mitigar estos impactos ambientales y sociales, el Ministerio de Ecología implementa el Plan Provincial del Manejo del Fuego a través de la Dirección General de Alerta Temprana.

Este organismo se encarga de recopilar información estratégica, desarrollar índices de riesgo y coordinar el combate directo de siniestros, además de enfocarse no solo en la respuesta inmediata, sino también en la prevención y el monitoreo constante del territorio para proteger a las comunidades y sus recursos naturales.

El esquema operativo tiene su centro en el municipio de Apóstoles, donde una base de capacitación y una pista de 1.800 metros facilitan el despliegue de medios aéreos y terrestres. Desde 2023, esta infraestructura se fortaleció con la incorporación de la Base Regional NEA del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, lo que permitió una colaboración estrecha entre brigadistas provinciales y nacionales.

Además, Misiones consolidó un Comando Unificado que integra a bomberos, fuerzas de seguridad, guardaparques y consorcios privados, lo que garantiza que todas las instituciones trabajen bajo directivas comunes y de manera mancomunada ante cualquier situación de emergencia.

Abandono del Gobierno nacional 

Especialistas en política económica advirtieron sobre un drástico recorte presupuestario en el organismo encargado de la prevención y el combate de incendios forestales. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) la ejecución real sufrió una caída del 81% durante el 2024, y se proyectó que el desfinanciamiento estructural mantenga la asignación de recursos un 70% por debajo de los niveles de 2023 hasta el año 2026.

A este ajuste se suma una sistemática subejecución de las partidas aprobadas, las cuales apenas alcanzaron el 48% en el presente ciclo, lo que debilita la capacidad operativa del servicio ante la crisis ambiental. Esta reducción de fondos ocurre en un contexto de extrema vulnerabilidad, donde el Servicio Meteorológico Nacional ya emitió alertas para dieciséis provincias argentinas que abarcan desde Buenos Aires hasta Tierra del Fuego.

La combinación de desinversión estatal y condiciones climáticas críticas genera una situación alarmante, ya que la falta de recursos técnicos y financieros dificulta la respuesta ante la propagación de incendios recurrentes que amenazan gran parte del territorio nacional. De esta manera, el ajuste presupuestario impacta directamente en la capacidad de mitigación de una emergencia que sigue con su escala en todo el país.