Renunció el director de contraterrorismo de Trump: "Irán no era una amenaza inminente"

Joseph Kent publicó una dura carta de renuncia y apuntó directamente contra la guerra lanzada por la Casa Blanca en Medio Oriente. Desde Londres, el asesor de seguridad nacional británico también cuestionó la necesidad de Trump de iniciar un conflicto contra Irán.

17 de marzo, 2026 | 14.12

Mientras crecen las críticas dentro y fuera de Estados Unidos por la decisión de Donald Trump de iniciar una guerra contra Irán que ya se expandió por todo Medio Oriente, este martes su Gobierno sufrió un golpe especialmente duro. El director del Centro Nacional de Contraterrorismo y un funcionario abiertamente identificado como trumpista, Joseph Kent, renunció a su cargo y denunció que "Irán no representaba una amenaza inminente contra" Estados Unidos. No es el único que lo está diciendo. La prensa británica publicó que el asesor de seguridad nacional de Reino Unido, Jonathan Powell, tampoco considera que era necesario lanzar un conflicto armado que ya afecta económicamente a todo el mundo. Según contaron, participó de las negociaciones nucleares entre Washington y Teherán hasta último momento y, en su opinión, la propuesta iraní era suficiente para evitar una escalada militar. 

Trump fue cambiando de argumento y objetivos para defender y explicar su decisión de ir a la guerra contra Trump, pero una de las causas que más repitió en los últimos días es que, si no atacaba, la República Islámica atacaría Estados Unidos, algo que los iraníes han desmentido en varias ocasiones ya. Además, el Presidente estadounidense no tiene cómo demostrarlo ya que la prensa de su país difundió hace poco un informe de la CIA que descartó un ataque inminente de Irán contra Estados Unidos. Ahora, la renuncia de Kent confirma esto. 

"No puedo conscientemente apoyar la guerra en Irán. Irán no representaba una amenaza inminente contra nuestra nación y está claro que empezamos esta guerra por presión de Israel y de su poderoso lobby en Estados Unidos", escribió Kent, un dirigente sindicado por movimientos sociales y organizaciones civiles como un ferviente racista y defensor de la violencia política trumpista. Y luego el ahora ex funcionario apuntó contra el Presidente: "Hasta junio de 2025 usted entendió que las guerras en Medio Oriente eran una trampa para robarle a Estados Unidos las preciosas vidas de nuestros patriotas y saquear la riqueza y la prosperidad de nuestra nación".

Con un lenguaje hiper nacionalista, Kent abonó las versiones que sostienen que el que aconsejó a Trump de lanzar una guerra contra Irán fue su par israelí, Benjamin Netanyahu. "Al principio de su Gobierno, funcionarios de primera línea de Israel y miembros influyentes de los medios estadounidenses desplegaron una campaña de información falsa para socavar su plataforma de Estados Unidos Primero y sembrar sentimientos belicosos que apoyaban una guerra contra Irán. Esta caja de resonancia fue utilizada para engañarlo y que usted crea que Irán representaba una amenaza inminente contra Estados Unidos, usted debía atacar ya y existía un camino claro y fácil hacia la victoria. Esto era una mentira y la misma táctica que los israelíes usaron para empujarnos en la desastrosa guerra contra Irak, que le costó cientos de miles de vidas de nuestros mejores hombres y mujeres a nuestra nación. No podemos cometer el mismo error otra vez", escribió Kent. 

Desde el Senado, los republicanos rechazaron las palabras de Kent, un veterano militar y de la CIA, y aseguraron que ellos sí escucharon la evidencia de un amenaza inminente de Irán. La oposición demócrata que también participó de estas reuniones informativas en el Congreso, sin embargo, habían denunciado que el Gobierno no presentó ninguna evidencia creíble. 

Trump no convence ni a sus aliados

Desde Londres, el diario The Guardian publicó que el asesor de seguridad nacional británico Jonathan Powell también puso en duda la idea de una amenaza inminente de Irán contra Estados Unidos. El funcionario británico había participado de las negociaciones nucleares entre Washington y Teherán que detonaron cuando Trump lanzó la primera bomba. Según contó el diario, la última propuesta de Irán fue "sorpresiva" y, en su opinión, suficiente para no escalar el conflicto militarmente. Algo similar había dicho el gobierno de Omán, el mediador en este diálogo nuclear, en los primeros días de la guerra.

El mismo día de los primeros ataques, el canciller omaní, Badr Albusaidi, aseguró que los principales obstáculos "habían logrado ser superados" en las negociaciones y que el proceso diplomático se encontraba en un punto decisivo cuando Trump decidió detonarlo. "Un acuerdo de paz está a nuestro alcance si simplemente damos a la diplomacia el espacio que necesita para lograrlo", había dicho el ministro de Relaciones Exteriores omaní hace más de dos semanas. Hoy, esa posibilidad parece cada vez más irreal.