Los precios internacionales del petróleo registraron un nuevo e importante retroceso en las plazas bursátiles, impulsados por la noticia de que Irán estaría dispuesto a reabrir el tránsito comercial en el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días. La propuesta enviada por Teherán, condicionada a que Estados Unidos adopte las primeras medidas para reducir la presión militar en la zona, provocó un inmediato alivio entre los inversores y redujo las especulaciones sobre un desabastecimiento global de hidrocarburos.
Durante las operaciones de la mañana, los futuros del crudo Brent para entrega en noviembre cedían 89 centavos (un 0,89%) y perforaban el piso simbólico de los 100 dólares para cotizar en 99,45 dólares el barril, amplificando la tendencia a la baja iniciada el lunes cuando se ubicaba en 101,75 dólares. Por su parte, el contrato del West Texas Intermediate (WTI) para octubre caía 1,09 dólares (un 1,14%) hasta los 94,69 dólares por barril, mientras que la posición más negociada para noviembre restaba un 1,42% para posicionarse en 91,06 dólares.
La propuesta de reapertura fue formulada por un alto funcionario del gobierno iraní a la agencia Kyodo News, en el marco de una serie de intensas gestiones impulsadas por Teherán para reanudar la mesa de negociación con Washington. Analistas financieros observaron con optimismo el impacto de la medida. "Los precios del petróleo parecen estar cayendo a raíz de estas informaciones sobre una posible reapertura. Esto podría ser una señal positiva de que los esfuerzos diplomáticos están dando sus frutos", sostuvo Hamad Hussain, especialista de la firma Capital Economics.
El ofrecimiento de distensión coincide con la presencia de líderes globales en Nueva York con motivo de la Asamblea General de la ONU, donde el presidente estadounidense Donald Trump mantendrá una serie de reuniones bilaterales clave para abordar la crisis en Medio Oriente y el conflicto en Ucrania, que se encamina a cumplir cuatro años y medio.
Antes del estallido del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán a fines de febrero de 2026, por el estrecho de Ormuz circulaba cerca de una quinta parte del suministro global de petróleo y gas natural licuado. Pese al optimismo del mercado luego de que las fuerzas iraníes se adjudicaran el control operativo de la zona, los especialistas advierten que la normalización total requerirá superar fricciones adicionales. En ese sentido, Hussain remarcó que aún existen obstáculos operativos, como la negociación de peajes y tarifas de tránsito, que deberán resolverse antes de alcanzar una solución duradera para el comercio marítimo.
Con información de Reuters
