Fuentes oficiales cubanas confirmaron la puesta en funcionamiento de una parte del sistema eléctrico de la isla de Cuba tras el apagón nacional registrado el lunes, el sexto en apenas un año y medio. Las autoridades del Ministerio de Energía y Minas informaron que siete de las 16 unidades de producción térmica ya estaban en funcionamiento al mediodía, lo que permitió avanzar en la reconexión del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Sin embargo, la recuperación es desigual y todavía persisten interrupciones generalizadas en distintas regiones del país.
La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que incluyó el secuestro del presidente Nicolás Maduro, derivó en el alineamiento del gobierno de Caracas a la agenda política de Washington, en la cual el presidente Donald Trump exigió a la presidenta encargada Delcy Rodríguez que deje de suministrarle petróleo crudo al gobierno cubano. Esto dejó al país isleño sin su más importante ingreso de combustible necesario para su supervivencia, lo que empeoró aún más la situación política y social de los cubanos.
Según datos oficiales, tras el corte del lunes el SEN logró interconectarse desde Pinar del Río, en el extremo occidental, hasta Holguín, en el noreste. Aun así, las provincias orientales de Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo permanecen desconectadas y operan con microsistemas que garantizan sólo servicios esenciales como hospitales, telecomunicaciones, suministro de agua y producción de alimentos.
En La Habana, donde se registraron los mayores avances, el servicio fue restablecido para 384.372 usuarios, lo que representa el 44,5% del total de clientes en la capital. La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) indicó que la normalización será "gradual", en función de la estabilidad del sistema.
Entre las centrales termoeléctricas que lograron reincorporarse en las últimas horas se destacan la Antonio Guiteras, en Matanzas, y la Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos, dos de las principales generadoras del país. Históricamente, la planta de Guiteras fue la más importante del suministro eléctrico general de la isla, aunque también estuvo asociada a múltiples fallas.
Por qué se produjo el corte y qué se sabe hasta ahora
El apagón nacional se produjo el lunes a las 13:40 (hora de Cuba), cuando el sistema colapsó por causas que aún no fueron precisadas. Este tipo de interrupciones totales no es nuevo en la isla: desde octubre de 2024, Cuba acumula seis eventos de este tipo, además de varios cortes parciales que demandaron días para su recuperación.
Antes de este nuevo colapso, la situación energética ya era crítica. En La Habana se registraban cortes de hasta 15 horas diarias, mientras que en algunas provincias los apagones se extendían durante dos días consecutivos. La combinación de un sistema obsoleto, con décadas de antigüedad, y la falta de mantenimiento fue señalada como uno de los principales factores estructurales.
A esto se suma el impacto del endurecimiento de las restricciones sobre el suministro de combustibles, en particular tras las medidas impulsadas por Estados Unidos desde comienzos de año, que afectaron la disponibilidad de diésel y fueloil necesarios para la generación eléctrica. Esta situación ha reducido significativamente la capacidad operativa del sistema.
El deterioro energético también comenzó a tener consecuencias en el plano social. En los últimos días se registraron protestas en distintos puntos del país, especialmente en La Habana. Una manifestación en la ciudad de Morón, el viernes pasado, derivó en incidentes y dejó al menos cinco personas detenidas.
