El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el sábado un decreto destinado a acelerar el acceso a la investigación médica y a los tratamientos basados en sustancias psicodélicas.
La orden instruye a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) a acelerar la revisión de fármacos como la ibogaína, una sustancia que, según grupos de veteranos del ejército estadounidense, puede ayudar a tratar el trastorno de estrés postraumático.
En una ceremonia en el Despacho Oval, funcionarios federales estadounidenses dijeron que las reformas allanarían el camino para que estas sustancias, que pueden provocar alucinaciones y son en gran medida ilegales, sean reclasificadas tras el éxito de los ensayos clínicos.
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Trump también dijo que Estados Unidos destinaría 50 millones de dólares a la investigación federal sobre la ibogaína.
El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., ha defendido la idea de usar fármacos como la ibogaína como tratamiento alternativo para trastornos de salud mental como la depresión.
El comisionado de la FDA, Marty Makary, dijo el sábado que las decisiones sobre estas drogas podrían tomarse incluso este verano boreal.
Con información de Reuters
