La tasa de desempleo en la Franja de Gaza se disparó al 80% a mediados de octubre, según la Oficina Central de Estadísticas de Palestina. Un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), además, advirtió que el Producto Bruto Interno (PBI) palestino retrocedió a niveles de 2010, mientras que el PBI per cápita cayó a cifras similares a las de 2003.
Maher Altabbaa, director general de la Cámara de Comercio e Industria de Gaza, detalló a Al Jazeera que el PBI del enclave se desplomó un 87% en los últimos dos años, reduciendo el ingreso per cápita a apenas 161 dólares, uno de los más bajos del mundo. "Antes de la guerra, Gaza era testigo de un crecimiento económico con la apertura de proyectos comerciales y turísticos", lamentó el funcionario.
La falta de ingresos empujó a familias enteras a la indigencia extrema. Majed Hamouda, un padre de 53 años que padece polio, relató su desesperación al ver a su hijo, un niño que alguna vez ganó un premio del Ministerio de Educación como "Pequeño Científico", obligado a recolectar basura y plásticos para quemar y poder cocinar. "Somos como gente muerta, pero aún no enterrada; solo miramos a los vivos", dijo Hamouda a Al Jazeera.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU alertó que los suministros que ingresan al enclave sitiado no alcanzan para cubrir las necesidades nutricionales básicas. La ayuda humanitaria está muy por debajo del objetivo diario de 2.000 toneladas debido a que Israel mantiene abiertos solo dos cruces fronterizos y restringe las entregas.
La reconstrucción de Gaza
Desde la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza, Ismail al-Thawabta estimó que las pérdidas económicas totales ascienden a 70.000 millones de dólares, con el 90% de la infraestructura y viviendas arrasadas.
Para las autoridades locales, la recuperación depende de la reapertura total de los cruces fronterizos para el ingreso de materias primas y la reactivación de las pequeñas y medianas empresas, que históricamente fueron el motor del empleo en la Franja.
