A casi un mes de que estallaran las protestas en Irán, que comenzaron en rechazo a la crisis económica y terminaron con feroces críticas al gobierno del Aytolá Alí Jomenei, aun no es posible saber cuántas víctimas fatales hubo como consecuencia de la represión estatal. En los últimos días el Gobierno había reconocio la muerte de al menos 3117 personas pero hoy la asociación de prensa de la organización Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA) reveló que hubo al menos 5.848 muertos mientras que otros 17,091 casos están bajo investigación. El hecho de que el gobierno iraní haya cortado el acceso a internet durante las protestas hace más difícil la difusión de información.
Si bien en los últimos días el presidente de Estados Unidos Donald Trump concentró su atención en la disputa por Groenlandia y en el lanzamiento del Consejo de Paz para la Franja de Gaza, hoy el portaaviones nuclear estadounidense USS Abraham Lincoln, junto con su grupo de combate, llegó a Oriente Medio según informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
El Centcom anunció en sus redes sociales que el portaaviones y su grupo de combate "están ahora desplegados en Oriente Medio para promover la seguridad regional y la estabilidad", aunque no mencionó de forma directa a Irán ni precisó la cantidad de elementos desplegados. "Los marineros a bordo del USS Abraham Lincoln (CVN 72) realizan un mantenimiento rutinario mientras el portaaviones navega el Océano Índico el 26 de enero", indicó el organismo militar, con base en Florida.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, respondió este lunes que el envío de la flota estadounidense a la región no afectará su determinación para defenderse, pero advirtió que generará una inseguridad que "afectará a todos" los países de la zona. "Irán no está buscando la confrontación, pero si alguien o un país intenta agredir a Irán, entonces nosotros responderemos. La agresión es nuestra línea roja", dijo en la misma línea el embajador de Irán ante la sede europea de la ONU en Ginebra, Ali Bahreini.
"Si hay intención de una negociación genuina, de respetar el interés de todas las partes, estamos listos para negociar, pero si una parte considera la negociación como un medio para imponer su visión en la otra parte, esto no puede considerarse como negociaciones", sostuvo el diplomático en una reunión con un reducido grupo de medios internacionales.
