La intercepción de la Global Sumud Flotilla por parte de Israel en aguas internacionales del Mediterráneo desató una fuerte reacción internacional. Cerca de 175 activistas, incluidos argentinos y españoles, fueron detenidos durante el operativo, lo que generó críticas de la Unión Europea y del presidente Pedro Sánchez, quien denunció una violación de la legalidad internacional. El Gobierno argentino, sin embargo, hizo silencio.
Las autoridades de Israel confirmaron la detención de unos 175 activistas que viajaban en embarcaciones de la Global Sumud Flotilla, interceptadas durante la madrugada en aguas internacionales del mar Mediterráneo, al sur de Grecia. El operativo tuvo lugar a unos mil kilómetros de las costas de la Franja de Gaza. Entre los detenidos hay activistas argentinos, como la diputada provincial bonaerense de Izquierda Socialista, Mónica Schlotthauer, y el dirigente Ezequiel Peressini. En un video que difundió en sus redes sociales, Schlotthauer expresó: "Si estás viendo este video es porque las fuerzas de seguridad israelíes pudieron interceptar a la Flotilla Global Sumud. Estamos secuestrados".
La flotilla denunció que el abordaje fue forzado y que las fuerzas israelíes inutilizaron motores de varias embarcaciones, dejando a sus tripulaciones a la deriva en medio de condiciones climáticas adversas. Según los organizadores, esto generó una situación de riesgo ante la proximidad de una tormenta. Por su parte, según el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, los activistas —procedentes de más de 20 embarcaciones— fueron trasladados hacia territorio israelí tras la operación. Desde el gobierno israelí difundieron imágenes en las que se ve a algunos de los retenidos a bordo de buques militares.
La reacción de la Unión Europea no tardó en llegar. El bloque comunitario reclamó a Israel que respete la libertad de navegación y el derecho internacional, especialmente en lo que respecta al derecho marítimo y humanitario. El portavoz del Servicio de Acción Exterior, Anouar El Anouni, subrayó que la libertad de navegación “debe ser respetada” y reiteró el llamado a cumplir con las normas internacionales.
Los gobiernos se posicionan: Netanyahu festeja y Pedro Sánchez repudia
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, respaldó la acción de la Marina y aseguró que la misión cumplió su objetivo. Según afirmó, había ordenado impedir que la flotilla llegara a Gaza, a la que vinculó con simpatizantes de Hamas. "Ningún barco logró entrar en nuestras aguas", sostuvo el mandatario, quien además aseguró que los activistas serán devueltos a sus países de origen.
Asimismo, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, fue uno de los más críticos frente a la actuación israelí. A través de redes sociales, acusó a Israel de "violar la legalidad internacional"al interceptar una flotilla civil en aguas que, según remarcó, "no le pertenecen". Además, exigió a la Unión Europea que avance con medidas concretas, entre ellas la suspensión del acuerdo de asociación con Israel, y pidió que se obligue al Gobierno de Netanyahu a respetar el derecho marítimo. "Nuestro Gobierno está haciendo todo lo necesario para proteger y asistir a los españoles retenidos", agregó.
