Miles de docentes, estudiantes, funcionarios y jubilados salieron a las calles de Grecia para reclamar mejoras en la educación pública, aumentos salariales y medidas frente al encarecimiento de la vivienda. Las movilizaciones tuvieron su principal epicentro en Atenas, donde más de 10.000 personas participaron de una marcha, según cifras policiales. La protesta se inscribe en una ola de manifestaciones que se extiende por distintas ciudades europeas, con especial protagonismo de los jóvenes y los trabajadores afectados por la precariedad económica.
Las movilizaciones en Grecia se desarrollaron en el marco de una huelga de 24 horas convocada por el principal sindicato de docentes de primaria, conocido por sus siglas en griego como DOE. La convocatoria reunió a trabajadores de la educación y estudiantes que denunciaron las dificultades que atraviesa el sistema público, desde los bajos salarios hasta la falta de personal y el deterioro de los edificios escolares.
En el centro de Atenas, la manifestación transcurrió de manera pacífica, bajo un amplio operativo de seguridad. De acuerdo con la policía, más de 10.000 personas participaron de la movilización. Las autoridades desplegaron alrededor de 3.000 efectivos en la capital y reforzaron la vigilancia en las inmediaciones de edificios gubernamentales, embajadas y otros puntos estratégicos.
La jornada también estuvo marcada por las protestas contra el costo de la vivienda, un problema que afecta especialmente a los jóvenes y que ya motivó acampes en Atenas y Salónica. El reclamo se suma a las manifestaciones registradas en otras ciudades europeas, como Madrid y Lisboa, donde el acceso a una vivienda se convirtió en una de las principales preocupaciones de las nuevas generaciones.
Respecto a la situación económica de los trabajadores de la educación, el sindicato DOE reclamó una mejora salarial del 20% y advirtió sobre la cantidad de puestos docentes que permanecen sin cubrir en las escuelas del país. Según la organización, casi la mitad de los maestros percibe salarios que no superan los 1.000 euros mensuales. A esto se suma la existencia de decenas de miles de vacantes, una situación que, de acuerdo con el sindicato, provoca la pérdida de cientos de horas de clase para los alumnos.
La crisis de la vivienda también moviliza a los jóvenes
El acceso a una vivienda se consolidó como otro de los reclamos centrales de las movilizaciones en Grecia. En Atenas y Salónica, jóvenes organizaron acampadas para visibilizar las dificultades que enfrentan para alquilar o acceder a una casa en un contexto de precios elevados.
La problemática excede las fronteras griegas. En los últimos días, distintas ciudades europeas fueron escenario de protestas vinculadas con el costo de los alquileres y la creciente precariedad que afecta a sectores de la población joven.
