El presidente de Estados Unidos Donald Trump recibió este jueves en la Casa Blanca a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en una esperada reunión bilateral luego de haberse cruzado en los últimos meses por los aranceles que impuso Washington, por la condena del ex presidente Jair Bolsonaro y por la invasión a Venezuela y las amenazas a Cuba. Estaba pautado que luego de la reunión hubiera una conferencia de prensa conjunta que quedó suspendida.
El presidente brasileño llegó a la Casa Blanca cerca del mediodía y ambos estuvieron reunidos por una hora en el Despacho Oval. De ahí, fueron a almorzar con la delegación brasileña y el equipo estadounidense. Trump calificó la reunión en TruthSocial como "muy buena" y dijo que discutieron sobre los aranceles que había impuesto Estados Unidos. Según Trump, ahora todo queda en manos de los respectivos equipos para trabajar sobre algunos puntos clave trabajados hoy.
Lula llegó a Washington el miércoles a la noche acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, Mauro Vieira, el de Finanzas, Dario Durigan, el de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Márcio Rosa, el de Minas y Energía, Alexandre Silveira y el de Justicia y Seguridad Pública, Wellington César Lima e Silva, Ministro de Justicia y Seguridad Pública. También viajó el Director General de la Policía Federal, Andrei Rodrigues pero según indicó el medio brasileño G1 no participó del encuentro oficial.
El grupo que viajó a Estados Unidos se armó con el objetivo de abordar temas delicados de la agenda bilateral, como el comercio, tierras raras, la lucha contra el crimen organizado, los conflictos internacionales en curso, la investigación estadounidense sobre PIX (el sistema de pago instantáneo de Brasil) y la regulación de las grandes empresas tecnológicas, según indicó G1. También, muy probablemente, hayan hablado de la agenda electoral brasileña, que en octubre de este año elige nuevo presidente.
Lula habló desde la embajada local y celebró la reunión
El presidente brasileño eligió hablar con la prensa en Washington pero desde la embajada de Brasil en esa ciudad y evitar así una conferencia conjunta. Ante los periodistas acreditados, Lula consideró que ambos dieron un "paso importante" en la "consolidación democrática". También destacó la historia de la relación entre ambos países y aseguró que ella es una "demostración al mundo" de que las dos mayores democracias del continente pueden "dar el ejemplo".
A su vez, el presidente brasileño dijo que discutieron sobre temas que son considerados "tabú" como el avance del crimen organizado. Pero sostuvo que mientras Trump tiene una mirada militarista sobre el combate al crimen y narcotráfico, él apuesta por un trabajo mancomunado entre todo el continente. "Muchas veces Estados Unidos habla de combatir el crimen organizado tratado de tener bases en otro países, cuando en verdad para que los países dejen de fabricar droga es preciso que la gente tenga otra alternativa económica en sus países", argumentó. Además denunció que muchas de las armas que circulan en su país provienen de Estados Unidos y que Brasil tiene mucha "experiencia" para aportar en este tema.
Sobre el plano regional, Lula apuntó que Trump le dijo que no quiere invadir Cuba, por lo tanto está abierto a un diálogo donde Brasil se mostró deseosa de participar.
