Casi un millón de hogares en España no pueden pagar el deporte de sus hijos

Una de cada cinco familias con hijos en edad deportiva no puede hacer deporte por barreras económicas, según un estudio. Las niñas y a las familias vulnerables son las más afectadas.

26 de mayo, 2026 | 14.09

El deporte dejó de ser un derecho universal para convertirse en un bien de lujo en España. El acceso a las actividades físicas y de equipo para niños y adolescentes está condicionado de manera directa por el poder adquisitivo del hogar. Así lo demuestra un revelador estudio de la organización Tod@s Juegan, desarrollado por la consultora GfK, que enciende las alarmas sobre la brecha social y de género que atraviesa a los menores en edad de formación.

De acuerdo con los datos presentados, una de cada cinco familias con hijos en edad deportiva (entre 5 y 18 años) enfrenta barreras económicas infranqueables. Esto se traduce en que 987.000 hogares sufren limitaciones severas para sostener la actividad de sus hijos, dejando a 1,3 millones de niños y niñas completamente excluidos de la práctica deportiva organizada por motivos puramente financieros.

El informe detalla que el umbral de ruptura para la economía doméstica se sitúa cuando el costo del deporte representa entre el 5% y el 10% del presupuesto familiar. Con una cuota mensual media actual de 72,5 euros para quienes practican, el gasto compite directamente con necesidades básicas como la alimentación o el pago de servicios en el 44% de las familias afectadas. Los hogares monoparentales (28% del total de afectados) y aquellos que dependen de un único ingreso (50,8%) constituyen las principales víctimas de este sistema.

La desatención institucional agrava el panorama: el 93,5% de los menores que se vieron obligados a abandonar el deporte no recibió ningún tipo de beca o ayuda pública. Como consecuencia, 744.000 chicos dejaron las canchas sin encontrar ninguna alternativa o circuito municipal asequible.

La problemática adquiere matices específicos y preocupantes según el género de los menores. En el caso de las niñas, la exclusión se produce de manera preventiva, es decir, antes de llegar a pisar un club. El estudio revela que 541.000 niñas nunca han podido practicar un deporte en equipo, representando el 59% del total de menores en esa situación. Para ellas, el precio es la barrera inicial en el 40% de los casos (frente al 16,6% de los varones), debido a que disciplinas como la gimnasia o la natación requieren equipamientos costosos e infraestructura especializada ausente en la oferta pública gratuita, a diferencia del fútbol.

Por el contrario, los varones logran ingresar al sistema, pero son expulsados más tarde por factores de convivencia y presión. El 43% de los chicos que abandonaron la actividad lo atribuye a problemas de adaptación al equipo, una cifra que se eleva al 47,7% en los mayores de 12 años. Los varones registran además 3,5 veces más conflictos con compañeros que las mujeres, evidenciando un entorno competitivo que prioriza el rendimiento por sobre la contención.

 

Las consecuencias de este fenómeno van mucho más allá de la pérdida de estado físico ya que los autores del estudio advierten que el abandono o la imposibilidad de acceder al deporte deriva en menor socialización, problemas de autoestima, un peor rendimiento escolar y un peligroso incremento del tiempo libre sin supervisión adulta. Frente a este escenario, desde Tod@s Juegan reclaman políticas urgentes que garanticen el acceso equitativo a las disciplinas, apoyo en la logística familiar y un estricto seguimiento del bienestar emocional de los menores.

 

Con información de EuropaPress.