Qué hacer si no sabés cambiar la rueda y cuáles son los elementos que nunca deben faltar

Una pinchadura en plena ruta puede resolverse con calma si se toman las precauciones adecuadas y se cuenta con el equipo indispensable.

28 de julio, 2026 | 15.00

Una cubierta pinchada puede transformar un viaje tranquilo en una situación de riesgo, especialmente si ocurre en una ruta con tránsito intenso o en condiciones climáticas adversas. Aunque muchos conductores nunca tuvieron que cambiar un neumático, conocer los pasos básicos y priorizar la seguridad puede marcar la diferencia entre resolver el inconveniente rápidamente o exponerse a un accidente.

Lo primero que debe hacer el conductor es mantener la calma y evitar maniobras bruscas. Si el neumático pierde presión mientras el vehículo está en movimiento, lo recomendable es sujetar firmemente el volante, reducir la velocidad de forma progresiva y dirigirse hacia una banquina amplia o un lugar seguro, lejos del flujo de tránsito. Nunca conviene frenar de golpe ni intentar seguir circulando con la rueda completamente desinflada, ya que eso puede dañar la llanta y comprometer el control del vehículo.

Una vez detenido, el siguiente paso es señalizar la emergencia. Es fundamental encender las balizas inmediatamente y colocarse el chaleco reflectivo antes de bajar del auto. Luego se debe ubicar el triángulo de emergencia a una distancia prudente detrás del vehículo para advertir a los demás conductores. Si la visibilidad es reducida por lluvia, niebla o por tratarse de la noche, la precaución debe ser aún mayor.

Si el conductor no sabe cambiar la rueda o no se siente seguro para hacerlo, la mejor decisión es solicitar asistencia mecánica o comunicarse con el servicio de auxilio de la compañía de seguros. Intentar realizar una maniobra sin conocimientos, especialmente en una banquina angosta o junto a vehículos que circulan a alta velocidad, puede resultar más peligroso que esperar ayuda profesional.

Sin embargo, conocer las herramientas necesarias permite comprender el procedimiento y actuar en caso de emergencia. Todo vehículo debería contar con una rueda de auxilio en buen estado, un gato hidráulico o mecánico compatible con el modelo, una llave para aflojar las tuercas y, en algunos casos, un adaptador para las tuercas de seguridad. Antes de levantar el auto, siempre debe colocarse el freno de mano y, si el vehículo tiene caja manual, dejarlo en primera marcha; si es automático, seleccionar la posición “P”. También es recomendable colocar una cuña o una piedra en una rueda opuesta para evitar cualquier desplazamiento.

El cambio comienza aflojando ligeramente las tuercas con el vehículo apoyado sobre el suelo. Luego se eleva el automóvil utilizando el gato en el punto de apoyo indicado por el fabricante, se retira la rueda dañada y se instala la de auxilio. Finalmente, las tuercas deben ajustarse en forma cruzada para garantizar un apoyo uniforme y, una vez que el vehículo vuelve a tocar el suelo, terminar de apretarlas firmemente.

También es importante recordar que muchas ruedas de auxilio temporales tienen limitaciones de velocidad y distancia. Generalmente no se recomienda superar los 80 km/h y deben utilizarse únicamente para llegar hasta una gomería o un taller donde pueda repararse o reemplazarse el neumático original.

Además de las herramientas para el cambio de rueda, existen elementos que nunca deberían faltar antes de salir a la ruta. Entre ellos se encuentran el chaleco reflectivo, los triángulos de emergencia, una linterna con baterías en buen estado, un inflador portátil o compresor de 12 voltios, un manómetro para controlar la presión de los neumáticos y un kit de reparación de pinchaduras, que puede ser de gran utilidad cuando el daño es menor y permite continuar el viaje hasta un lugar seguro.

Revisar periódicamente el estado de la rueda de auxilio, comprobar que las herramientas estén completas y conocer su ubicación dentro del vehículo son medidas simples que pueden evitar demoras y complicaciones. Ante una emergencia, la prioridad siempre debe ser proteger la integridad de los ocupantes y actuar únicamente cuando las condiciones permitan realizar el cambio con total seguridad.