Cuanto vale una multa por estacionar mal el auto en CABA

Infracciones, valores actualizados y qué tener en cuenta para evitar sanciones en la Ciudad.

29 de enero, 2026 | 23.23

Estacionar mal en la Ciudad de Buenos Aires puede convertirse en un error costoso. Más allá de la molestia de no encontrar lugar o apurarse para “dejarlo un minuto”, una infracción de este tipo puede derivar en multas elevadas, acarreo del vehículo y gastos adicionales que impactan fuerte en el bolsillo. Con un esquema de sanciones atado a la Unidad Fija (UF), los valores se actualizan de manera periódica y convierten a una simple distracción en un problema serio.

En CABA, el monto de las multas no se fija en pesos, sino en Unidades Fijas, cuyo valor equivale al precio de medio litro de nafta premium. De esta manera, cada vez que aumenta el combustible, también aumentan las infracciones. Actualmente, una UF ronda los valores de la nafta de mayor octanaje, lo que eleva considerablemente el costo final de cualquier falta de tránsito.

En el caso específico de mal estacionamiento, las multas suelen ubicarse entre 50 y 100 Unidades Fijas, dependiendo del tipo de infracción. Esto significa que una sanción puede ir desde una cifra moderada hasta un monto que supera ampliamente lo que muchos conductores imaginan por “haber dejado el auto mal ubicado”. Estacionar en doble fila, sobre una ochava, en una senda peatonal o en una zona con prohibición señalizada entra dentro de este rango.

El escenario se vuelve aún más grave cuando el mal estacionamiento ocurre en lugares especialmente sensibles. Por ejemplo, ocupar una rampa para personas con discapacidad, una parada de colectivos, un carril exclusivo o una entrada de garaje no solo conlleva una multa mayor, sino que casi siempre deriva en el acarreo del vehículo. En esos casos, al valor de la infracción hay que sumarle el costo del traslado en grúa y, si pasan más de 24 horas, la estadía en la playa, lo que multiplica el gasto total.

Además, existe un punto que muchos automovilistas desconocen: el mal estacionamiento no siempre depende del cordón pintado. En CABA, la señalización vertical (carteles) tiene prioridad sobre la horizontal. Esto significa que, aunque el cordón no esté amarillo, si hay un cartel que indica prohibición en determinados días u horarios —por limpieza, carga y descarga o eventos—, la multa es válida. Este detalle explica por qué muchos conductores se encuentran con sanciones que consideran injustas.

En comparación con años anteriores, el valor real de estas multas ha crecido notablemente. Aunque en pesos puedan parecer “actualizadas por inflación”, medidas en términos reales o en dólares resultan mucho más caras que hace una década. Esto forma parte de una política de tránsito que busca desalentar el uso indebido del espacio público y mejorar la circulación, aunque para muchos vecinos el sistema resulta más recaudatorio que educativo.

Para quienes reciben una multa, existe la posibilidad de pagarla con descuento por pago voluntario o bien realizar un descargo si consideran que la infracción fue mal labrada. El trámite se puede iniciar de manera online o presencial ante un controlador de faltas, siempre dentro de los plazos establecidos.

En definitiva, estacionar mal en CABA puede costar mucho más que unos minutos de apuro. Con multas que se actualizan automáticamente, riesgo de acarreo y gastos extra, mirar la señalización y tomarse un segundo más antes de dejar el auto puede evitar un golpe fuerte al bolsillo y un dolor de cabeza innecesario.