El DT de Corea del Sur volvió a su país tras el Mundial 2026, hubo protestas y tuvo que irse con policías

La eliminación en el Mundial 2026 provocó una fuerte reacción en Corea del Sur, ya que los fanáticos recibieron al plantel con insultos, protestas y debió haber custodia policial para el entrenador.

30 de junio, 2026 | 14.20

El rendimiento de Corea del Sur en el Mundial 2026 desató un golpe que trascendió lo deportivo. Tras la eliminación en la fase de grupos, el plantel fue recibido con insultos en su país por una multitud de personas y el entrenador, Hong Myung-bo, debió abandonar el aeropuerto custodiado por policias debido al hostigamiento que padecía. La derrota abrió un fuerte debate sobre el futuro del fútbol surcoreano.

Lo que debía ser el regreso de una delegación golpeada por la eliminación terminó convirtiéndose en una de las imágenes más impactantes del Mundial 2026. La selección coreana aterrizó durante la madrugada del 30 de junio en el Aeropuerto Internacional de Incheon y acogida por cientos de hinchas que descargaron toda su bronca contra el entrenador Hong Myung-bo.

Desde varias horas antes del aterrizaje, el aeropuerto ya estaba colmado de periodistas, creadores de contenido y fanáticos. Con el correr de los minutos, el clima fue subiendo de temperatura hasta transformarse en una verdadera protesta. Cuando el entrenador apareció junto a ocho futbolistas, el jefe de la delegación Park Hang-seo y la directora ejecutiva de la Asociación Coreana de Fútbol (KFA), Kim Seung-hee, comenzaron inmediatamente los insultos y los cánticos.

Los simpatizantes apuntaron directamente contra el DT, a quien responsabilizaron por el flojo desempeño del equipo: "¡Hong Myung-bo, lárgate de Corea!", "¡Deberías avergonzarte!". Incluso, algunos simpatizantes hasta reclamaron que devolviera los recursos invertidos durante su ciclo al frente del seleccionado.

La tensión alcanzó tal nivel que la Policía decidió intervenir con un amplio operativo de seguridad. Más de un centenar de efectivos formó un cordón para escoltar al entrenador hasta la salida del aeropuerto y evitar incidentes mayores. Hong Myung-bo abandonó el lugar sin realizar declaraciones y con un evidente gesto de preocupación, mientras continuaban los gritos de los hinchas.

El presidente de Corea del Sur no se quedó de brazos cruzados

La crisis llegó incluso a las máximas autoridades del país. El presidente Lee Jae-myung ordenó al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo que investigara las causas de la eliminación y revisara el funcionamiento de la Asociación Coreana de Fútbol.

El mandatario ya había cuestionado públicamente la conducción del organismo tras conocerse la eliminación. En un mensaje publicado en redes sociales sostuvo que "si se elige como responsable a una persona incompetente, el resultado es previsible", una frase que alimentó todavía más la polémica. Las críticas también apuntan al proceso que llevó a la contratación de Hong Myung-bo durante 2024, una decisión que ya había generado controversias dentro del fútbol surcoreano.

La bronca no terminó cuando el entrenador abandonó el aeropuerto. Cerca de cuarenta minutos después arribó en otro vuelo Chung Mong-kyu, presidente de la KFA, quien también fue recibido en un ambiente extremadamente hostil. Durante su salida, un hombre lanzó un objeto —descrito por medios locales como un juguete para perros— en dirección al dirigente. La Policía actuó rápidamente, controló al agresor y evitó que la situación pasara a mayores.

La campaña que desató la crisis en el Mundial 2026

Corea del Sur llegó a la Copa del Mundo con expectativas importantes, pero nunca consiguió consolidar un funcionamiento convincente. El equipo debutó con una victoria por 2-1 frente a República Checa, resultado que parecía encaminar la clasificación. Sin embargo, luego sufrió dos derrotas consecutivas: cayó 1-0 ante México y volvió a perder por el mismo marcador frente a Sudáfrica.

La derrota en la última jornada dejó al conjunto asiático tercero en el Grupo A. Aunque el nuevo formato del Mundial 2026 permitía que varios terceros avanzaran a los dieciseisavos de final, Corea del Sur terminó décima entre los doce seleccionados ubicados en esa posición y quedó eliminada.

La presión no tardó en hacerse insostenible. Apenas un día después de consumarse la eliminación, Hong Myung-bo presentó su renuncia y asumió públicamente la responsabilidad por el fracaso deportivo. La decisión buscó descomprimir el clima, aunque el descontento de los hinchas ya se había instalado y continuó manifestándose durante el regreso de la delegación.