En medio de la crisis económica desatada por el presidente Javier Milei y el respaldo de su modelo de ajuste en el Estado por parte del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, algunas trabajadoras de la Municipalidad de Santa Rosa, específicamente en la localidad de San Pedro, realizó una denuncia pública contra el intendente Mario Páez, afirmando haber sido despedidas sin causa justificada la semana pasada.
Según relataron María Ortiz, María José Ortiz y Valeria Corbalán, la desvinculación se produjo de manera repentina y, como alternativa, se les habría ofrecido continuar bajo un plan informal, sin aportes ni cobertura social, situación que rechazaron por considerarla irregular. "Hacemos público este suceso no para victimizarnos, sino para que el pueblo conozca nuestra realidad", manifestaron las denunciantes a través de un comunicado que compartió el medio El Ancasti.
Las tres mujeres aseguraron que se sienten "utilizadas políticamente" y luego descartadas por el jefe comunal. De esta manera, expresaron su profundo malestar ante las desvinculaciones, señalando que estas ocurrieron mientras atraviesan situaciones de salud y cuidados de extrema complejidad. A pesar de haber informado oportunamente al Ejecutivo municipal, lamentaron la falta de respuestas y de acompañamiento institucional.
El caso escala como un síntoma de la deshumanización de la gestión pública bajo la presión de los recortes. La falta de una respuesta institucional por parte de la Municipalidad de Santa Rosa agrava la situación de las damnificadas y envía un mensaje claro al resto de la planta estatal.
Malestar y preocupación en Catamarca tras el ajuste de Jalil en el transporte público: "Volver a cargar"
Tras el fuerte ajuste establecido por el gobernador Jalil en la tarifa de transporte público, jubilados y trabajadores que utilizan el colectivo expresaron su malestar y preocupación por cómo repercute en el día a día, especialmente en un contexto de crisis económica. Un adulto mayor aseguró que el incremento que llevó el pasaje urbano de $950 a $1.250 representa "mucho para la gente".
A fines de noviembre pasado, el Ministerio de Integración Regional, Logística y Transporte de Catamarca confirmó una suba del 31,58% en el boleto. De esta manera, ministro Eduardo Andrada detalló que el pasaje urbano pasó de $950 a $1.250. Mientras que el interurbano aumentó alrededor de 15% desde el 1.º de diciembre.
El ministro Andrada justificó la decisión al señalar que el urbano no tenía aumentos desde septiembre pasado y que el sector registraba presiones por el costo del gasoil y los incrementos salariales. “Teníamos un 47% de aumento del gasoil y un 30% vinculado a mano de obra, según los convenios de la UTA”, remarcó.
A poco menos de dos meses, los usuarios manifestaron su malestar por la decisión del mandatario provincial, que replica el modelo económico del presidente Javier Milei. "Con el sueldo que uno tiene, para los jubilados, pensionados y empleados públicos, es pesado”, expresó sobre la suba un jubilado consultado por El Esquiú Play.
Aida, otra jubilada, se mostró resignada pero crítica: “Todo aumenta, y aunque no nos parezca bien, igual sube. Hay que poner el pecho y seguir”, señaló. Su testimonio reflejó una postura repetida entre los usuarios: la aceptación forzada ante aumentos constantes de las gestiones provincial y nacional.
Mientras que otra usuaria remarcó el impacto inmediato del precio: “$1.250 es caro. Cargás $5.000 y en dos o tres días ya tenés que volver a cargar la tarjeta”, lamentó. Para quienes dependen del colectivo a diario, el gasto mensual se vuelve cada vez más difícil de sostener
